Por Oscar Emir Olivares
Alonso
Hablar de diversidad sexual
no es sólo hablar del sexo de la persona con la que te acuestas. La
diversidad es algo inherente a los seres humanos: cada uno tiene cargas
cromosómicas diferentes y responde al medio ambiente físico y social de
distinta forma. Algunos somos extremadamente trabajadores, otros somos
perfeccionistas, algunos más reventados, muchos otros tímidos, y así
podríamos mencionar infinidad de adjetivos sin poder encontrar una igualdad
total entre dos o más personas.
Somos tan diferentes que
incluso las huellas dactilares de los seres humanos nunca serán idénticas.
Por tanto, si las personas son tan distintas entre sí en carácter, físico y
espíritu, igualmente somos diversas en la forma de ver, sentir y expresar
nuestra sexualidad.
No se trata de descubrir el
hilo negro ni obligar a alguien a ser de tal o cual forma, porque el simple
hecho de que alguien sea como es, ya lo hace diverso; de lo que se trata es de
entender que ser diferente no es malo ni extraño, es simplemente parte de la
diversidad. Lo importante es respetar las diferencias dentro de la diversidad
con base en la información, la desmitificación y la lucha contra la
violencia, la agresión y la discriminación.
¿Diversidad
sexual?
En los años 70 surgió un
movimiento en defensa de la homosexualidad. Con el tiempo, el concepto y el
nombre fueron cambiando e incorporando a más grupos que tuvieron la necesidad
de defender sus derechos y preferencias sexuales. Una década después
apareció el SIDA, con lo que los proyectos y objetivos del movimiento inicial
cambiaron a la prevención y combate de este mal.
Poco a poco, en la sociedad
empezó a tocarse un tema antes censurado: la sexualidad. En 1993, se manejó
un concepto muy vago enfocado a la diversidad sexual, pero cuatro años más
tarde el término cobró fuerza. Actualmente, a esta lucha se le denomina
movimiento lésbico, gay, bisexual, transgénero, travestí y heterosexual.
"La diversidad sexual
tiene que ver con múltiples formas de expresar y vivir nuestra
sexualidad", declara Judith Vera, sexóloga y ex colaboradora del
Instituto Mexicano de Sexología (IMESEX).
En tanto, Wilfrido Salazar,
secretario general del partido político México Posible, señala que si bien
la diversidad sexual surgió como un concepto político social para
diferenciar aquello que quedaba fuera de la hegemonía heterosexual, el
término ha ido evolucionando: "dentro de la diversidad sexual también
existe una gran diversidad, y todos somos parte de ella".
Y es que el también
activista de la lucha contra el VIH/sida afirma que cada persona tiene
diferentes tipos de prácticas y maneras de interrelacionarse afectiva,
sexual, reproductiva y coitalmente, sea cual sea su preferencia sexual; por lo
cual todos estamos inmersos dentro de la diversidad sexual"