GAY
LONDRES GAY
Por David Arriaga
Una comunidad con impulso,
que trata de incorporar la diversidad sexual a un mundo tan diverso, en una
ciudad con movimiento interminable, así podríamos definir el mundo gay en
Londres.
Capital de una de las
potencias mundiales, en el corazón de Inglaterra, al noroeste de Europa,
Londres es una ciudad con 11 millones de habitantes y alberga a más de diez
razas en sus calles, desde los originarios ingleses, escoceses o galeses,
hasta los asiáticos, árabes, irlandeses, latinos y todas la mezclas que de
entre ellas pueden surgir.
La comunidad homosexual en
Reino Unido ha iniciado movimientos por la igualdad de derechos.
Específicamente en Londres, se han logrado las uniones entre personas del
mismo sexo y, recientemente, la adopción de menores, en una legislación
aprobada a finales del año pasado en la Cámara de los Lores, por una
mayoría de 31 votos.
Con una vida nocturna muy
agitada y con un sinnúmero de opciones para el esparcimiento, esta urbe se
erige como una de las más variadas en la oferta cultural, al nivel de
ciudades como Nueva York, San Francisco, Barcelona y la misma ciudad de
México.
Sin embargo, ¿qué hace
diferente a Londres del resto de las ciudades del mundo? Sería inútil tratar
de comparar, por lo vasta y subjetiva que resulta el comparar ciudades con
culturas diferentes, con vidas antagónicas y con personas de diferentes
necesidades.
La vida gay en Londres es
más abierta. Hay parejas caminando por la calle, tomadas de la mano. En el
transporte público, se ven demostraciones de afecto. Los niños viven con
"normalidad" entre las parejas del mismo sexo; existen programas de
televisión con temática abiertamente gay, cuyos protagonistas son
homosexuales y no papeles de reparto.
Por ilustrar el caso, los
ganadores de los programas televisivos Big Brother UK y Popstars UK, en los
que vota la gente para que los participantes obtengan el triunfo, ambos fueron
ganados por un gay y una lesbiana que viven fuera del clóset.
Como toda gran ciudad,
Londres aglomera la mayor parte de la comunidad homosexual en el Reino Unido.
Existen desde hoteles, restaurantes, clubes, bares y librerías
especializadas, hasta vecindarios con una marcada tendencia gay, formando el
espacio de las relaciones entre personas que comparten el mismo estilo de
vida, quizá porque es más factible expresar los sentimientos y experiencias
cuando se vive en un ambiente hospitalario.
Para un turista resulta
sencillo adaptarse a la ciudad, hacer propio el ritmo de vida y encajar en una
sociedad tan variada como el efecto de un caleidoscopio; sin embargo, para una
urbe como Londres es imposible absorberse en poco tiempo, es necesario contar
con un mínimo de semanas para sentir que se conoce al menos una buena muestra
de la ciudad y regresar a casa con el sabor inglés en la boca.