una bienvenida al futuro
 
Contáctanos
Inicio
¿Qué soy?
Nuestras preguntas
Salud  
Testimonios
Artículos
Artículos de fondo 
Cultura y entretenimiento
Turismo
Homópolis
La guía LGBT
 

Eventos  
Calendario
Contactos personales
Clasificados y empleos
Clubes
Postales
El rincón de los consejos
Libro de visitas
Envía tus propuestas
Recomiéndanos
Preguntas (Faq)

TV-Mex  
Caleidoscopía  
Conasida
Preguntas a TelSIDA
Centros de apoyo
Derechos humanos

   
 Presentación   Tarifas 
 Calendario   Distribución 

EDITORIAL

A 25 años de existencia, el movimiento Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero y Travesti (LGBT) de nuestro país está viviendo una transformación interna y un reacomodo de fuerzas, con la reciente integración de nuevos elementos, así como con una apertura cada vez más amplia de la diversidad sexual en la vida nacional.

Por eso, hoy más que nunca se requiere de la U-N-I-D-A-D, de la participación y de la solidaridad de todos los sectores que la integran: las asociaciones civiles, los grupos, los negocios, los bares, los artistas, los líderes de opinión y todas las personas en lo individual.

Tenemos que ser mucho más conciliadores en el debate interno, respetuosos de las discrepancias, humildes para la autocrítica y flexibles para la negociación. No abaratemos el nivel del diálogo y la concertación al interior del movimiento con rumores, desprestigio, calumnias y rencillas añejas. No nos llevemos entre las patas los logros y avances de los últimos años.

Hay que retomar la combatividad de los activistas veteranos para abrir un mayor número de espacios en los medios de comunicación, en los partidos políticos, en la sociedad en general. Pero también debemos enriquecer la lucha con la aportación de las nuevas generaciones. Escuchemos, dejemos hablar a los demás.

A pesar de los 25 años de lucha, todavía existe mucho trabajo por hacer. Aún siguen asesinando y agrediendo a homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales, travestis y transgéneros en todo el territorio nacional. También tenemos que erradicar vicios y problemas encarnados en nuestra sociedad e incluso en la comunidad, como el machismo, la misoginia, el maltrato, la homofobia y la violencia.

Recordemos que nadie es dueño del movimiento LGBT, así que cada quien tenemos la libertad de participar en cualquier grupo, de votar por cualquier partido político, de asistir al antro de nuestro mayor agrado, de desarrollar el proyecto en el que creamos, de leer el libro que más nos interese, de decidir en lo individual como queremos vivir nuestra orientación e identidad sexual.

Aprovechemos el 25 aniversario de la marcha del orgullo LGBT para celebrar una lucha que debe continuar, pero también para reflexionar lo que hemos hecho, lo que estamos haciendo y lo que debemos hacer para consolidar un movimiento sólido, fuerte, dinámico y participativo, capaz de ser tomado en cuenta en la vida nacional.

 



 
                       
                       
                       


   Buscar:  
  

could not connect

Establece a Saldelcloset.com cómo tu página de inicio

Agrega Saldelcloset.com a tus favoritos

Recomienda este sitio a un amigo o familiar que le pueda ser de interés

[an error occurred while processing this directive]
  Contáctanos            Condiciones de uso            Política de privacidad
 
  © 2002-2004. Reservados todos los derechos