Por Martha Cuevas *
Ante la eterna pregunta de
qué hacen dos mujeres en la cama, la respuesta es muy amplia para las
lesbianas, a pesar de todos los mitos y estigmas que se manejan en la sociedad
mexicana.
Las lesbianas disfrutamos al
compartir nuestra sexualidad con otra mujer de una forma intensa, apasionada,
romántica. El cómo tener una relación sexual no es algo que se haya
descubierto en un libro, en un artículo o en grupos de apoyo.
Cada una de nosotras se guía
por el contacto físico y el erotismo, hasta descubrir que la sexualidad entre
lesbianas es una experiencia placentera y en nada se compara a una relación
heterosexual.
Actualmente podemos encontrar
mucha literatura sobre las necesidades de las lesbianas y de cómo poder
disfrutar de una relación sexual. Claro, a muchas les llena de miedo la
primera vez porque no saben qué hacer. Lo importante es la comunicación y
que seas honesta con lo que estás sintiendo. Si expresas qué te gusta y qué
no, la relación será mas placentera.
El cómo te sentirás en una
relación sexual varía en cada caso. Depende de muchas situaciones: si es tu
primera vez, si es con tu pareja, con tu ex, con una amiga, con una
desconocida, si es con dos chicas a la vez, etcétera.
De besos,
caricias y algo más
Algunas lesbianas
necesariamente tienen que estar enamoradas para tener una relación sexual,
otras disfrutan de su sexualidad con alguien que simplemente les gusta, sin
que haya una relación de pareja de por medio.
Sobre los tiempos para
detectar el momento indicado de hacerlo, muchas esperan un buen lapso antes de
tener una relación sexual, pero el momento debe ser mutuo. Es bueno iniciar
un contacto preliminar que consista en abrazos, besos y caricias, sin olvidar
el erotismo, ya que nuestro cuerpo está lleno de zonas erógenas. Descubre
con tu pareja dónde te gusta que te acaricie y te bese.
Abrazar es una sensación
maravillosa. Hay que relajarse y aprender a establecer este contacto físico;
un abrazo puede proyectar confianza.
Besar: hay distintas formas
de hacerlo. Tú pones el ritmo. Hay besos suaves intensos, rozando los labios,
un beso puede ser un indicador de cómo te sientes con alguien.
Aprende a conocerte. El
cuerpo está lleno de puntos sensibles, hay muchas zonas erógenas: el cuello,
los oídos, la espalda, la cintura.
Una relación sexual te lleva
a alcanzar uno o más orgasmos. Hay quienes requieren más tiempo para
alcanzar un orgasmo, es cuestión de comunicación, no te preocupes, ni te
presiones. Comunicación ante todo. Dile a la persona con la que estás cómo
te gusta que te toque y descubrirán juntas una forma más fácil de alcanzar
orgasmos, pero recuerda que cada quien tiene su tiempo. Trata al orgasmo como
una parte más del sexo en lugar del principio y el fin de todas las cosas.