Por Enrique Gómez
A pesar de que existen más
opciones políticas, de que la alternancia de poder ya es una realidad y de la
certeza de que nuestro voto ahora sí cuenta, pareciera más difícil decidir
a quién le concederemos nuestro sufragio en las elecciones del próximo 6 de
julio, en las que serán renovadas la Cámara de Diputados, la Asamblea
Legislativa del DF, las 16 jefaturas delegacionales del DF y seis gubernaturas
(Nuevo León, Sonora, Colima, Campeche, Querétaro y San Luis Potosí). Ahora
que ya sabemos cómo gobiernan las principales fuerzas políticas a nivel
nacional, estatal y municipal, así como el comportamiento de sus
representantes en los Congresos locales y federal, la responsabilidad de los
ciudadanos es informarnos sobre sus propuestas, planteamientos y planes de
gobierno para poder tomar una decisión razonada. Los escándalos públicos de
corrupción, pugnas internas y desvío de recursos de todos los partidos han
desgastado la confianza de la población en los institutos políticos y en los
gobernantes, por lo que en las últimas jornadas electorales ha ido ganando
terreno el abstencionismo. Pero es ahí donde los ciudadanos tenemos que
"ponernos las pilas" para no dejar que otr@s decidan por nosotr@s y
para obligar a los partidos a que cumplan sus promesas de campaña y a que
incluyan las demandas de la comunidad LGBT, así como de otros sectores
olvidados por el poder público.
SIN CANDIDATOS LGBT EN EL PRD
POR LA DIVISIÓN: ROBLES A principios de este año, cuando los partidos
empezaron a definir las candidaturas a puestos de elección popular, el PRD
intentó incluir en su lista a alguno de los integrantes de la comunidad LGBT.
En la lucha por la candidatura externa perredista participaron la todavía
diputada local Enoé Uranga (promotora de la iniciativa de Ley de Sociedades
de Convivencia en el DF), Arturo Díaz Betancourt (suplente de Enoé y miembro
del Consejo Editorial del suplemento Letra S) y David Sánchez Camacho (ex
diputado local perredista). Después de varias semanas de jaloneos con algunos
grupos políticos del PRD y al interior de la comunidad LGBT para apoyar a
alguno de los tres aspirantes, finalmente no se consiguió la candidatura. Al
respecto, Rosario Robles, presidenta nacional del PRD, explicó que su partido
no definió candidaturas lésbico-gay para las elecciones del 6 de julio,
debido a la división que sufre el movimiento LGBT en México. Y es que, dijo,
cualquier persona que quisiéramos apoyar, generaba conflicto al interior de
la comunidad LGBT. Sin embargo, subrayó que en la plataforma política del
PRD está incluido el reconocimiento a la diversidad sexual, en particular las
uniones del mismo sexo, con el objeto de que estas parejas tengan acceso a
prestaciones como la seguridad social. Por eso, indicó, la mayoría de los
perredistas en la Asamblea Legislativa del DF votó a favor de las sociedades
de convivencia en el primer intento de la plenaria. En una entrevista que
Alejandro Brito publicó en el suplemento Letra S, Rosario Robles consideró
que estos temas forman parte del gran debate que se tiene que dar en la
izquierda mexicana y en todo el país. "Son puntos de vista muy
incipientes que por primera vez se discuten abiertamente en México y que
habrá que trabajar mucho todavía para que sean entendidos y reconocidos
plenamente, para que todo mundo pueda ejercer sus derechos", expuso.
Advirtió que en la lucha contra el sida y por la diversidad sexual el PRD de
ninguna manera se va a dejar intimidar por la Iglesia ni la ultraderecha,
porque si bien el pueblo mexicano es católico en su mayoría, también es
abierto, progresista en muchos sentidos y ha ido aprendiendo que hay temas que
deben debatirse abiertamente y que forman parte de la realidad cotidiana.
Finalmente, rechazó que el PRD haya abandonado estos temas en sus campañas
electorales por temor a perder votos. Por el contrario, resaltó que su
partido siempre ha llevado candidaturas vinculadas con estas causas.