Por Martha Cuevas *
Muchas mujeres lesbianas y
bisexuales creen que están exentas de contraer infecciones de transmisión
sexual (ITS) al tener relaciones sexuales con otras mujeres. Es necesario
aclararles que, como lesbianas ¡¡¡¡no estamos exentas de contraer una
infección de transmisión sexual!!!!
Inclusive, se han encontrado
algunos casos de lesbianas y mujeres bisexuales portadoras del VIH, por lo que
es importante que valores tu salud y disfrutes plenamente tu sexualidad de
manera informada y responsable.
El riesgo de las infecciones
de transmisión sexual entre lesbianas es un tema del que poco se ha hablado,
hay que empezar a valorar nuestra salud y empezar a concientizarnos como
mujeres. Ya sea sola o en pareja, debes ir a visitar al ginecólog@.
Recuerda que todas las
personas tenemos derecho a una atención de calidad en servicios de salud.
Deben de brindarte atención respetuosa y eficaz a donde asistas. Cuando
menciones tu orientación sexual no deben cuestionarte, por el contrario,
deben atenderte de manera profesional. Tu orientación sexual no debe ser
motivo de discriminación y es un delito que puedes denunciar.
Las lesbianas, como todas las
mujeres, estamos en riesgo de contraer infecciones y enfermedades como el
papiloma humano, el herpes genital, tiña cural, gonorrea, vaginitis micótica
y el VIH, entre otras.
Hay que tomar precauciones y
estar alerta ante los síntomas de una infección. El no tratar a tiempo una
infección puede tener graves repercusiones: cáncer cervical, daño de
órganos reproductivos, complicaciones del embarazo, transmisión de
infecciones serias y mortales.
Conoce y explora tu cuerpo.
Detecta si hay ardor o comezón, si tienes flujo blanquecino, inflamación, no
hagas caso omiso a algunos síntomas como estos y no esperes a que se agraven.
Nada como un chequeo médico para detectar a tiempo alguna infección y
empezar con algún tratamiento.
Formas de
contagio
Las infecciones vaginales y
las ITS se contagian mediante cualquier tipo de contacto con secreciones
vaginales. Éstas pueden producirse por el contacto de vagina con vagina,
tocarse los genitales después de tocar los de la pareja, compartir juguetes
sexuales con la pareja sin antes limpiarlos, dormir desnudas muy de cerca (las
secreciones vaginales pueden pasar de cadera a cadera), por el contacto con
una toalla, ropa interior, ropa de baño o sábana usada recientemente por una
mujer con una infección. Se puede transmitir fiebre de heno (cándida) a la
garganta de la pareja mediante el sexo oral-genital.