INFIDELIDAD
Por Martha Cuevas *
Existen estigmas y mitos
alrededor de los homosexuales y las lesbianas, uno de ellos es el relacionado
con la infidelidad, porque dicen que somos más infieles que los
heterosexuales. La realidad es que la infidelidad existe en hombres y mujeres
de todas las edades, de cualquier orientación sexual, en todas las culturas,
religiones y niveles sociales.
De acuerdo con los
psicólogos Strean, Masters y Jonson, el hecho de involucrarse en una
infidelidad indica la inmadurez e incapacidad emocional de la persona de
entregarse emocional y sexualmente a su pareja.
En una relación lésbica, la
infidelidad puede surgir cuando una de ellas se enamora de otra o tiene una
aventura con otra mujer; y va desde un beso y un faje ocasional, hasta una
relación sexual.
Para muchas lesbianas la
infidelidad es traición al amor y a lo construido; sin embargo, para la
infiel representa una salida de una relación agobiante o falta afecto.
De acuerdo con el libro Homosexualities,
de Bell y Weinberg, las mujeres lesbianas valoran menos que los hombres gay la
promiscuidad sexual y la variedad de parejas sexuales, además de que toleran
menos la no exclusividad sexual.
Cuado se produce la
infidelidad en una pareja lésbica surge la decepción y la autoestima se ve
afectada (¿es ella más que yo?). El sentido de pertenencia y exclusividad
que creían tener ocasiona celos, violencia, depresión.
Es inevitable conocer a
mujeres que nos gusten estando con alguien más, pero depende de cada quien
propiciar un encuentro o que se quede en la simple atracción.
Quienes inician una aventura
encuentran emocionante el sentirse deseadas y esto viene a refrescar la
monotonía o el encanto que falta con la pareja. Esta es una salida fácil, lo
importante es hablar de cómo se siente cada quien en la relación.
En una pareja lésbica se
debe mantener la comunicación. Aunque el amor esté presente, la sexualidad y
los detalles son aspectos importantes. Debido a los pocos espacios que hay
para mujeres lesbianas, es común que la infidelidad se dé generalmente con
alguien cercano, alguna amiga, alguna conocida, una ex.
A veces es más fácil
descubrir o ser cómplices de una infidelidad de alguien que conocemos, porque
los espacios son pocos y siempre hay alguien que conoce a una de ellas.