Sin embargo, los autores mexicanos como Novo encontraban mejor acogida en el
extranjero, como el caso de El tercer Fausto (1934) que se conoció primero en
Francia y luego fue sacado a la luz en México.
En 1936 surgió el teatro
universitario en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM lo cual marcó
un impulso muy significativo para el teatro nacional y, por lo tanto, para las
expresiones de corte homosexual. El sistema universitario jugó un papel muy
importante para el teatro mexicano, pues en la crisis de los ochenta la
Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) empezó a apoyar al Instituto
Nacional de Bellas Artes (INBA) y a la UNAM, e impulsó el "movimiento de
la nueva dramaturgia", de donde sobresalen Oscar Liera, José Ramón
Enríquez, Víctor Hugo Rascón Banda y José Antonio Alcaráz.
En 1979, Oscar Liera
escribió Camaleones, monólogo lésbico que en cierto momento fue
representativa de la fracción lésbica de la comunidad. Después, llegó Luis
Zapata con El vampiro de la colonia Roma, que toca el tema de las
manifestaciones homofóbicas a partir de la autobiografía de un chichifo
mexicano, además amplia el espectro y toca las consecuencias de la vida del
personaje para con la madre y el padre.
En 1972, The boys in the
band, de Mart Crowley, fue adaptada y dirigida por Nancy Cárdenas,
quien encabeza la corriente del teatro independiente y a quien se le debe una
gran parte del desarrollo del teatro gay en México, así como la primera obra
que toca el tema del VIH con Sida, así es la vida (1988), una adaptación de
la obra Asi Is, de William M. Hoffman.
En 1981, Hugo Argüelles
publica El ritual de la salamandra y Los gallos salvajes (1986), donde es
relacionada la homosexualidad con el incesto, con relaciones tormentosas y con
violencia. Argüelles, al igual que Novo, fue objeto de discriminación y
homofobia por lo que él decía: "soy un autor maldito en un país de
autocompasivos".
Para 1982, Jesús González
Dávila escribió Pastel de zarzamora, donde Rene, el personaje principal,
confiesa su homosexualidad, lo cual evidencia el conformismo, la frustración,
la corrupción política y la represión homosexual. Luego, escribió
Amsterdam Boulevard, que presenta a una pareja homosexual con conflictos,
violencia, masoquismo, abuso e hipocresía.
Además, Tito Vasconcelos
escribió en 1984 Maricosas y después A otra cosa… maricosas, montada en el
Foro Shakespeare, con la que logró las 200 representaciones.
En la actualidad, múltiples
foros y teatros han acogido las obras de carácter homosexual y poco a poco
surgen nuevos autores. Sobre la existencia de este "género"
teatral, Tito Vasconcelos menciona: "El teatro gay es el realizado por
gays y habla sobre la problemática gay" (Marquet, 2001).
En esta recopilación de
obras han faltado por mencionar muchas no de menor importancia, tales como Un
día nublado en la casa del sol, Naturaleza muerta y Marlon Brando, Vamos a
hablar de amor entre nosotros y El vals de los buitres.