Por Rodrigo Hernández
De ser un publicista anónimo
pero exitoso, que trabajó como director creativo de las campañas
propagandísticas de Adidas, Danone, McDonald's, Volkswagen Levis, L'Oreal y
Aeroméxico, Rodrigo "El Ro", de 37 años de edad, se convitió en
un personaje polémico al ingresar en Big Brother 2, al expresar abiertamente
que era gay ante millones de televidentes.
Considerado una de las
primeras imágenes públicas de la homosexualidad mexicana sin estereotipos,
Rodrigo aceptó una entrevista para Homópolis, en la cual advierte que el
primer paso para la comunidad LGBT en México debe ser la unidad, porque de lo
contrario la sociedad seguirá haciendo pedazos a los homosexuales.
¿Cuál fue la diferencia
entre salir del clóset con tu familia y hacerlo en la televisión?
Cuando salí del clóset con
mi familia fue justo cuando lo hice conmigo mismo, como a los 16 años. Mi
familia me aceptó mejor de lo que me aceptaba yo mismo y el proceso de
aceptación me duró varios años, pero hoy toda mi familia sabe que soy gay.
Para la salida del clóset a nivel nacional no tuve ninguna bronca, porque
desde hace mucho tiempo decidí ya no inventarme novias. Es que si estaba
saliendo con Rosa, me equivocaba y le decía Susana y luego Martha, y la novia
ya tenía muchos nombres. Además, la novia nunca podía ir a las fiestas
porque le dolía algo o se cayó o no la dejaban los papás. Es incomodísimo,
vives con una neurosis espantosa, porque siempre te estás negando a ti mismo.
Desde hace tiempo todo mi círculo sabe que soy gay, en mi trabajo, mis amigos
bugas, mi familia. Así que cuando entré a Big Brother 2, pensé que no
podía llegar y decir que era Jorge Negrete, porque qué tal si se me doblaba
el tacón. Hablé con mi familia y les comenté que lo diría a nivel
nacional.
¿No te dio miedo tomar
esa decisión?
Llegué a pensar que a lo
mejor alguien rayaría mi coche o me poncharían las llantas o que me
gritarían puto en un restaurante, pero finalmente fui yo quien tomó la
decisión y debía asumir las consecuencias de mis actos. Pensé que
seguramente mis sobrinas de 11, 15 y 18 años llegarían el lunes a la escuela
presumiendo que su tío estaba en Big Brother y el martes toda la escuela les
reclamaría: "¡tu tío el puto!". Afortunadamente eso no pasó.
También me preocupaba mi mamá, porque tiene amigas medio persignadonas y no
quería que le hicieran el feo, pero en mi familia me dijeron "no te
preocupes y haz lo que tengas que hacer, y si alguien, incluso un pariente, no
nos quiere hablar porque eres gay, es una buena oportunidad para saber quién
te quiere de verdad".
¿Qué hubiera pasado si
hubieras negado tu homosexualidad en televisión?
Mi vida hubiera sido
miserable. Ahora que veo los videos de cómo platicaban de mi, me hubieran
molestado todo el tiempo. Uno puede aguantar la molestia de uno y enfrentarla,
pero no de 12 personas que tienes en la misma casa las 24 horas del día.