"La Iglesia Católica
distorsiona el mensaje original de la Bibilia en un marco de hipocresía,
porque ser gay, lesbiana, bisexual, tansexual o transgénero es parte de la
creación diversa de Dios", añadió.
A su vez, activistas
lésbico-gays de Colombia expresaron que vetar todo estatuto jurídico
favorable a las uniones homosexuales no sólo niega el derecho al
reconocimiento legal de la libertad de amar y convivir, sino que impone a los
legisladores una carga indebida y pretende sustituir su condición de
delegatarios del pueblo por la de misioneros religiosos.
Sostuvieron que la
declaración del Vaticano revela su retrógrada aproximación a realidades
sociales que van más allá de ganar o perder el cielo, y que deberían
obligar a la alta jerarquía, tan dogmática y anclada en el pasado, a revisar
algunas de las posiciones que alejan de sus templos y creencias a muchos
fieles que no comulgan con su visión del mundo moderno.
Mientras, la Alianza Lésbico
Gay de Venezuela advirtió que la vida de millones de parejas homosexuales es
innegable y no se puede borrar con una simple declaración de El Vaticano, que
instiga al odio y la homofobia generalizada.
"El Vaticano se
contrapone a pactos, acuerdos y convenciones suscritos y ratificados por
Venezuela para la promoción y protección de los derechos humanos",
denunciaron.
RECONOCEN
ANGLICANOS UNIONES HOMOSEXUALES
Luego de ratificar a Gene
Robinson como el primer obispo homosexual en Estados Unidos, delegados de la
Iglesia Episcopaliana decidieron reconocer las uniones de personas del mismo
sexo, lo que enojó aún más a los sectores conservadores de esta
institución, cuya posible separación está en puerta.
Con 2.3 millones de
feligreses en la Unión Americana y 80 millones en el mundo, la Iglesia
Episcopaliana es una rama de la Iglesia Anglicana que también tiene fieles en
América Latina, Asia y África.
Esta iglesia no tiene reglas
ni a favor ni en contra de la ordenación de gays, pero la elección de Gene
Robinson (por 62 votos a favor y 45 en contra) podría ser un portal de
cambios favorables para los homosexuales, como la ordenación de clérigos
abiertamente gays.
Robinson, de 56 años,
divorciado, con dos hijos, ha estado viviendo en pareja durante 13 años con
otro hombre y ha servido como asistente del actual obispo de New Hampshire,
quien se está retirando. Sus parroquianos dicen que lo eligieron simplemente
porque es el mejor candidato.
Sin embargo, el fantasma del
cisma acecha la unidad de la Iglesia Anglicana, sobre todo por la fuerte
oposición de los obispos de África, Asia y América Latina, quienes
representan un tercio de la membresía y que ya han cortado relaciones con la
Diócesis de Vancouver, en Canadá, que autorizó la bendición de parejas del
mismo sexo.