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CREAR CIRCUITO NOCTURNO GAY, PROPONE GAYTÁN

Por Sergio Dosal

Con once años de trabajo continuo como publirrelacionista en sitios de convivencia gay como Caztzi, El Celo, El Diez, BarB y actualmente en La Victoria, Abraham Gaytán hace todos los preparativos para la apertura de un nuevo bar de ambiente en la ciudad de México: el Blue Room, previo a lo cual desarrollará una serie de fiestas con temática multicolores en la colonia Roma.

Oriundo de la ciudad de México y con apenas 35 años de edad, Abraham ofrece una entrevista a Homópolis, en la que plantea la necesidad de crear un circuito de bares y discoteques gays para apoyarse mutuamente e impulsar proyectos conjuntos, con miras a fortalecer la comunidad LGBT mexicana.

¿Cómo es que decidiste dedicarte a las relaciones públicas?
Por pura casualidad. Recién llegado de Monterrey, donde estudié la carrera de Relaciones Internacionales, me hice cliente frecuente de Caztzi Discoteque (Satélite), a donde entraba de contrabando porque tenía apenas 15 años. Como siempre me veían ahí, un buen día me pidieron que trabajara con ellos y duré casi cinco años. Después estuve en el 12:30 (colonia Roma) un club privado para el medio político, artístico y la burguesía del ambiente gay. Trabajé un año con Jordy Lorenzana en El Celo (Zona Rosa) y también en el Saxo (Polanco), hasta que abrió La Victoria, hace cinco años. Cuando las autoridades cerraron La Victoria, me hice cargo de El Diez (Condesa) durante los cinco meses que estuvo abierto. Luego volví a La Victoria y la alterné con BarB.

¿Cómo has vivido la competencia en tu carrera?
La competencia no debería de existir, porque cada lugar hace su propia clientela de acuerdo a su música, a los publirrelacionistas, a los dueños, a las instalaciones, a su ubicación. La competencia la hacemos nosotros mismos, pero creo que no debería existir, es absurdo e ilógico, por eso no evoluciona la sociedad gay. Si hay un lugar específico ya ha acreditado, todo deberíamos respetarlo para que siga fuerte y vigente. De hecho, sería bueno que formaramos un circuito de apoyo entre los bares para apoyarnos e impulsarnos entre todos, a find e fortalecer la comunidad LGBT en México. Lo cierto es que los clientes tienen la libertad de elegir dónde se quieren divertir y entre más lugares existan para que la comunidad gay se divierta, es mucho mejor.

¿Qué se requiere para ser publirrelacionista?
No hay fórmula. Lo mío fue casualidad. Yo no sabía hacer nada, tuve que picar piedra, pero saludaba a todo mundo, organizaba fiestas, trataba bien a los clientes, los apapachaba, les invitada copas, no les cobraba la entrada. Fue muy complicado aprender, poque no hay fórmulas ni escuela. La escuela es la vida, pero sobre todo debes ser buen anfitrión. Mi ejemplo a seguir fueron otros publirrelacionistas con mucha experiencia, como Roberto Aschentrupp "Tico", Jaime Vite (q.e.p.d.), Víctor Hugo Fahur, Gerardo Funes, Andrew Tonatiuh, Charly Cordero, Carlos Lancaster y Eduardo Rodríguez, quienes han hecho lugares muy exitosos.

¿Cuáles son los pros de trabajar en esto?
Para mí es una satisfacción muy grande ver que los clientes llegan al lugar, se divirten, se toman sus copas, ven un buen show, se van contentos y además conocieron a alguien, sea un príncipe azul o un príncipe rojo. Lo que me ha caracterizado es que los sitios donde trabajo se vuelven divertidos, no de pose ni demasiado frívolos.

¿Cuáles son los contras de trabajar en esto?
Hay veces que no somos gratos para muchos clientes, nos consideran sangrones, antipaticos, prepotentes, arrogantes. Muchos creen que los que hacemos relaciones públicas somos alcohólicos o consumidores de drogas. En mi caso no es así. No me gusta tomar por no dar mal aliento al cliente, evito fumar por la misma situación y no consumo drogas por mi propia salud. Muchas veces nos volvemos los malos de la película porque no a todos los clientes los podemos pasar rápido, ni regalarles entradas ni invitarles tragos.



 
                       
                       
                       

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