SALUD Y
VIH
Peligrosa
mucha agua durante el ejercicio
Se derrumba otro de los mitos
existentes sobre la buena salud: "Beber mucha agua mientras se hace
deporte es innecesario e incluso puede ser peligroso", alerta un estudio
científico que se publicó en British Medical Journal, una revista
especializada en Gran Bretaña.
La investigación asegura que
beber mucho líquido (ya sea agua o bebida mineralizada) antes, durante y
después de hacer ejercicio, puede causar una falta de sal en la sangre y
derivar en una encefalopatía hiponatremia, lo que a su vez puede originar un
edema cerebral y provocar la muerte.
El debate sobre cuánto
líquido se debe beber mientras se hace ejercicio físico se desató cuando se
conoció la noticia de la muerte de una maratonista que participaba de los
juegos de Boston 2002. Murió por una hiponatremia aguda provocada por el
consumo en exceso -durante y después de la competencia- de una bebida
mineralizada.
Hasta la década de los 60,
los médicos recomendaban no beber mientras se hacía ejercicio. Fue en 1969
que esta idea cambió, a partir de la publicación de un artículo sobre una
investigación mal hecha que advertía sobre el peligro de no beber agua
durante los maratones.
Pero la nueva advertencia
científica no se queda en el simple alerta, pues se aconsejan nuevas pautas
de consumo de líquidos. "En realidad se debe beber si se tiene
sed", asegura el estudio. Una medida aproximada sería entre 400 y 800
mililitros por hora durante una actividad deportiva y no, como se creía hasta
el momento, entre 600 y mil 200 mililitros por hora.
Padecen
disfunción eréctil 152 millones
En México, 55 por ciento de
los varones de entre 40 y 70 años de edad padecen disfunción eréctil, de
los cuales sólo 15 por ciento solicita ayuda profesional, por lo que se trata
de un problema de salud pública que urge atender, aseveró Gustavo Gaxiola
Meza, jefe del Servicio de Urología del Hospital General de Culiacán.
Informó que para el año
2025 serán 322 millones de hombres quienes sufran difunción eréctil en todo
el mundo, mientras que hoy afecta a 152 millones de varones. Explicó que este
padecimiento se ve favorecido con enfermedades como la cardiopatía,
hipertensión, diabetes y depresión, así como de problemáticas sociales
como el desempleo.
El urólogo reveló que del
total de hombres mexicanos con esta problema sexual, el 35 por ciento se
encuentra en grado mínimo, 16 por ciento en moderado y 4 por ciento en severo
o completo, con una prevalencia que se incrementa con la edad, pues "hay
tres veces más probabilidad que un hombre mayor la tenga respecto a un
joven".
Sin embargo, indicó que los
jóvenes no están exentos de tener esta disfunción sexual que consiste en la
incapacidad reiterada para lograr y mantener una erección suficiente que
permita completar una relación sexual, debido a causas como traumatismos,
cirugías, deformidades del pene, anomalías congénitas y factores
psicológicos. (Mario Reyes/NotieSe)