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El PROFE DE PREPA

Original de Agustín Ramos VII

Para llegar a tiempo a la prepa, tenía que salir una hora antes y, aunque vivía en un pueblo, hacía media hora caminando y la otra media la usaba para cotorrear con mis cuates, antes de empezar las clases.

Llovía mucho porque ya era septiembre y camino a la prepa te vi. Yo iba ya en sexto semestre, pero te había visto muchas veces más en la calle, porque viviendo en un pueblo uno conoce de vista al mundo y la mundera. Pero no sabía tu nombre ni entendía yo de colas, mucho menos de sexualidades.

Sabía que me gustabas tú pero no podía decírselo a nadie.Me emocionó mucho ir detrás de tus pasos, a unos metros de distancia. Traías unos libros bajo el brazo, casi igualito que yo. Pero tú ibas a la prepa y yo iba en el mismo camino.

¿A qué ibas si no tenías edad para estar ahí? Subiste las escaleras a la dirección y yo me fui directito al salón donde saludé a mis cuates y a mi primo, que también iba conmigo.

-Ya no llegó la maestra de comunicación. Ya se pasó diez minutos y nunca llega tarde, así que mejor vamos a echar cascarita- dijo mi primo.

-Hola jóvenes, ¿es este el salón de sexto Cé?

-Sí, ¿por qué?

-Porque soy su nuevo maestro, pasen adentro, por favor.

Entramos y yo helado, ¿cómo era posible que ibas a ser nuestro nuevo maestro? Ahí fue donde te vi bien cerquita, con una camisa rosa y un pantalón color crema, tus lentes, los ojos claros y muy pero muy bien rasurado.

-¿Alguien me puede decir en qué se quedaron o qué vieron antes con la otra maestra? A ver tú, muchacho, ¿cómo te llamas?

-Este… ¿yo?

-Sí tú.

-Melquíades, maestro. Melquíades Urbina Sánchez.

-A ver, Melquíades, recuérdanos qué vieron.

Yo vi tus pies... ¡digo: tus zapatos! ¿Cómo podía yo olvidarlos?, si los traías muy bien boleados esa mañana. Y era lo que venía imaginando, ¿qué guardarían esos pantalones cuando venía yo subiendo del camino de la prepa?



 
                       
                       
                       

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