Por Martha Cuevas *
Te gusta una chava y verla te
emociona, empiezas a desarrollar una gran fantasía en torno a ella, en el
aspecto intelectual y emocional. La concibes como la persona que siempre has
soñado, la mujer ideal, no le ves defectos. Lo único malo es que la ves
inalcanzable.
Hay amores platónicos de
verdad inalcanzables, como Britney Spears, Madonna, Sasha Sokol o tu artista
favorita. Pero no nos vayamos tan lejos, pensemos en la chica que te gusta y
que está cercana a ti.
En un amor platónico se
desarrolla una gran imaginación. Empiezas a sentir afecto y un sentimiento de
enamoramiento hacia aquella chica a quien sólo has visto una vez o ni
siquiera le hablas. También puede ser que la tratas y la idealizas, o quizás
te ha cautivado su belleza, su forma de ser, su sonrisa o su mirada.
Este sentimiento te hace
sentir en las nubes, te emocionas, te hace feliz el día, piensas en ella,
aunque sabes que ella ni siquiera te conoce o ni siquiera está pensando en
ti. ¡¡Auch!! Esto es lo difícil, sentir esta emoción por alguien cuando
sabes que no puede llegar a darse algo.
Los amores platónicos se dan
sobre todo en personas inseguras, introvertidas o románticas, quienes
prefieren vivir con esa ilusión que les da mucha alegría por momentos, antes
que saber que la otra chava no siente lo mismo. Es una forma de buscar lo
ideal, sin pasarlo por la realidad.
Las mujeres lesbianas que se
acostumbran a vivir de amores platónicos, necesitan encontrar a alguien a
quien darle todo ese amor, esa emoción, esa energía y fuerza que tienen en
su interior, porque no se atreven a decirlo o acercarse a esa chica en quien
tanto piensan.
Como todo amor, el amor
platónico es un sentimiento, un sentimiento muy bello, en el que la chica
amada está idealizada y forma parte de un sueño, que se va alimentando en la
imaginación.
Muchas veces existe el miedo
de pasar de la fantasía a la realidad, por descubrir que no es lo que
pensabas realmente de esa persona, muchas prefieren mantener esa ilusión que
entrarle a una posible desilusión. El amor platónico crea una ilusión en un
mundo que tiende a la desilusión y al desamor, y es inspiración de poetas y
artistas a lo largo de todos los tiempos.
Es emocionante que exista el
amor platónico para saber bien qué se desea en el amor y puede ser muy bueno
para después amar de verdad. Es importante que te conozcas, que analices tus
sentimientos y traspases esa barrera de la fantasía a la realidad.
En la vida hay que tener
ilusiones, pero hay que vivir en la realidad. Si alguien te gusta, díselo; ve
qué posibilidades tienes y no tengas miedo de expresar tus sentimientos, no
tienes nada que perder y mucho qué ganar. Quién sabe si realmente puedas ser
correspondida.
Vivir en la realidad nos
enseña muchas cosas, puedes descubrir cómo eres, vencer tus miedos,
conocerte, quererte. No tengas miedo al rechazo. Más vale sacarte de la
cabeza a alguien, porque sabes que no se puede dar nada o porque finalmente te
rechazo, que vivir toda una vida pensando en alguien que tiene una vida y que
tú no estás en la suya.
No te obsesiones. Tú decides
en qué momento detener todo lo que has construido. Tú prolongas este
sentimiento hasta donde tú quieres y puedes empezar hoy a romper lo que hay
en tu imaginación y entrarle al mundo real, viviendo y diciendo lo que
piensas y sientes.
En esta parte de los amores
platónicos, es importante conocerte a ti misma, saber qué es lo que buscas,
qué quieres y si realmente te cuesta trabajo relacionarte en pareja. Tener
una ilusión tranquiliza y relaja la mente y el espíritu de las personas.
Vive, ten ilusiones; pero vive en la realidad, trabaja por tus sueños.
* Coordinadora de la Nueva
Generación de Jóvenes Lesbianas
Tel. 04455 2672-7821
Mail: ngjl@lycos.com