Por Enrique Gómez
Sin planes establecidos ni
historias prefabricadas, Fey no sabe hacia dónde va, vive al día, se da al
mil por mil, es muy pasional, va haciendo lo que su instinto le va guiando y
mañana Dios dirá. Se declara abiertamente fan de cantantes como Bjork y
Sade, y de los grupos Garbage y Depeche Mode, que influyeron en ella para la
realización de su último disco: Vértigo. También se declara fiel lectora
de la obra literaria de Laura Esquivel y de Paulo Coelho.
Antes de comenzar la charla,
Fey declara que buscó a Homópolis porque desea acercarse a su público gay.
De hecho, comenta que el 95 por ciento de sus mejores amigos son gay; por lo
que se siente en la necesidad de promover la diversidad sexual. "Lo gay
es parte de mí, lo he vivido en la gente que quiero y es como si lo viviera
en carne propia", enfatiza.
¿Cómo ha sido tu
convivencia con la gente gay?
Nací rodeada de todo, especialmente de gente gay, tanto de mujeres
lesbianas como de hombres homosexuales. Para mí fue de lo más natural como
niña. Nunca tuve la perspectiva de otras personas de que la homosexualidad es
algo raro o una enfermedad. Yo la vi siempre como lo que es, algo natural,
simplemente una preferencia.
Hoy me encuentro con que el
95 por ciento de mis mejores amigos son gay, lo cual me hace conocer este
mundo todavía más a fondo. Sé por lo que han pasado, lo que han sufrido, a
lo que se exponen cada día, los problemas que tienen desde sus familias y en
la sociedad. Lo vivo desde adentro, como si fuera parte de mí, aunque no soy
gay, pero mis amigos me han hecho parte de todo eso.
La gente gay es como los
artistas, hay algo extra en ellos: una pasión brutal, una apertura mental
más grande que en cualquier otro ser humano, hay liberación de algo. La
gente gay tiene un séptimo sentido, es gente muy pasional, muy entregada, que
ven las cosas de otro modo.
Son las personas que siempre
sobresalen en lo que hacen, porque le echan toda la pasión, se entregan al
mil por mil, así es la gente que me rodea. MI experiencia personal es que le
sufren, que les es difícil vivir en un mundo como éste, pero eso ocurre
cuando perteneces a una minoría, de cualquier tipo. A mí me enoja cualquier
tipo de discriminación.
Entonces, si tuvieras un
hijo gay ¿no tendrías problemas?
No, no… pero no lo quiero decir porque se me van a espantar los galanes
(se ríe), pero ¡qué padre! Se me hace de lo más normal. Hay gente que me
dice tonterías de los gay y yo les respondo: "oye, ten cuidado, porque
si tienes un hijo gay, depende de lo que pienses de esas personas es como lo
vas a valorar". Los niños se valoran a sí mismos por cómo su mama o su
papá los valora. Cuánto nos aman los padres a los hijos es como nos amamos a
nosotros mismos.
Es necesario ser muy
cuidadosos e informarnos, porque es algo que nos va a pasar a nosotros o a
alguien que conocemos. Debemos tener mucho cuidado, porque podemos hacer mucho
daño o mucho bien.
Pero esto no sólo es con los
hijos homosexuales, igual debemos estar preparados para cualquier otra cosa,
como para tener una hija mujer y no enseñarle las tonterías que algunos
todavía piensan Las niñas y los niños son iguales y hay que estar muy
capacitados para hacerlos fuertes y protegidos, para que se enfrenten al
mundo.
Yo me siento defensora del
movimiento gay, porque tengo amigos gay que han sufrido más de lo normal y no
debe ser así y eso me enoja. Eso me hace sentir impotente y me siento en la
necesidad de ayudar, porque lo gay es parte de mí, lo he vivido en la gente
que quiero y es como si lo viviera en carne propia, porque me enoja igual.