Por Jorge Ricardo/NotieSe
En América Latina, las
parejas conformadas por personas del mismo sexo han logrado avances
importantes durante los últimos dos años, ya sea en su legalización para
recibir la protección del Estado o en la inscripción de iniciativas en la
agenda legislativa que persiguen el reconocimiento legal.
Sobresale Argentina, donde
congresos locales aprobaron las uniones civiles desde el año pasado, mientras
que en Chile, México y Perú se debate una ley sobre el tema y en Brasil,
Uruguay y Costa Rica algunos sucesos han abierto la posibilidad de
reconocerlas.
El 12 de diciembre del 2002,
Buenos Aires se convirtió en la primera ciudad latinoamericana en
reconocerlas legalmente. La Legislatura local aprobó la Ley de Uniones
Civiles, donde pueden inscribirse las parejas que vivan en esa ciudad y tengan
al menos dos años de convivencia, independientemente de su sexo u
orientación sexual, para recibir la protección del Estado.
Las parejas registradas
tendrán los mismos deberes y derechos que un matrimonio, excepto que no
podrán heredar ni adoptar hijos. Permite a los integrantes compartir el
seguro de salud, ingresar a la sala de terapia intensiva si la pareja se
enferma o conocer el parte médico, y solicitar en conjunto créditos y planes
de vivienda.
Los legisladores opinaron que
la ley promovía la aceptación, desde lo público, de los vínculos privados,
la dignidad y la inclusión. Su aprobación tardó dos años debido al rechazo
de distintos sectores. Así, el 18 de julio de 2003 se efectuó la primera
unión civil homosexual en toda América Latina. César Cigliutti y Marcelo
Suntheim, fueron reconocidos legalmente como pareja por la ley de Buenos
Aires.
En abril de 2003, en Río
Negro, provincia de Argentina, se aprobó también la Ley de Uniones Civiles,
mientras que los congresos de Córdoba y Santa Fe se analizan iniciativas
parecidas.
Chile
El 11 de junio de 2003
ingresó a la Cámara de Diputados chilena el Proyecto de Ley para reconocer a
las parejas homosexuales. De los 120 legisladores, 19 apoyan la iniciativa que
regula el régimen patrimonial y familiar de las parejas de gays y lesbianas.
Este proyecto de ley protege
jurídicamente a este tipo de familias alternativas, pero el contrato de
unión no es equiparable al matrimonio, por lo que los miembros continúan su
condición de soltería. La iniciativa beneficiaría a los mayores de edad que
demuestren haber convivido durante un plazo mayor a dos años.
La Ley produciría en Chile
los mismos efectos para quienes han contraído una unión similar en el
extranjero, pero no habilita a obtener la nacionalidad chilena, ni tampoco a
reconocer matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en otros
países.
Las partes están obligadas a
auxiliarse mutuamente por necesidad. En caso de abandono sin causa justificada
y si se encontrara una de las partes en situación de necesidad, la otra está
obligada a entregar pensión alimenticia.
Colombia
En agosto de 2003, el
Congreso de Colombia congeló una la iniciativa de ley para reconocer a las
parejas homosexuales, presentada por la legisladora Piedad Córdoba.
La propuesta recibió el
apoyo de los ex presidentes Alfonso López Michelsen, Julio César Turbay y
César Gaviria, y contemplaba el derecho a la afiliación en la seguridad
social, a heredar los bienes y recibir pensión de sustitución si una de las
partes fallecía.
La Iglesia católica
colombiana presionó para que no se aprobara y las negociaciones se estancaron
en el punto de la violencia dentro de las parejas, ya que en caso de una
denuncia, ésta sólo podría ser tipificada por lesiones personales, no como
violencia intrafamiliar.