Por Martha Cuevas *
Ocurre con mucha frecuencia
que nos enamoramos locamente de una chica, pero sólo de lo que vemos, porque
realmente no la conocemos.
No todas las relaciones de
pareja se dan tan sólo por haberse besado o por haber tenido un encuentro
ocasional. Antes que nada debes saber si realmente quieres estar en pareja,
debes ser honesta contigo misma y con la chica que estás conociendo.
Es importante reflexionar
sobre lo que has vivido y darte la oportunidad de seguir creyendo en lo que
implica una relación de pareja.
El amor tiene muchos rostros
y nombres, no te aferres a experiencias pasadas, quédate con lo bueno de cada
relación y no dejes que se repitan situaciones como los celos, la posesión,
la violencia o la inseguridad, que no tienen por qué existir entre las
personas.
Aprende a construir nuevas
formas de relacionarte, el amor no tiene que ser sufrimiento. Una relación de
pareja es para sumar, compartir, aprender, crecer, hablar, seguir siendo como
eres, construir día a día.
Trata de ser flexible en tu
vida. Haz un equilibrio entre lo que buscas y lo que puedes encontrar en la
chica que te interesa. Hay veces que podemos ser muy exigentes, no existe un
modelo de pareja perfecta, ni de amor perfecto, cada una construye su propia
historia.
Recuerda que una pareja es de
dos, así que hay que empezar a fomentar el diálogo, pero mantener espacios
propios. Lo importante es disfrutar tu individualidad y compartir los momentos
que se den en común.
Tienes que quererte y
conocerte para después querer a alguien más. En la etapa del enamoramiento
surge un intenso entusiasmo por conocer a la otra persona, pero la atracción
física aunada a la magia que te despierta esa chica no debe hacerte perder de
vista que las relaciones se dan por un tiempo, dependiendo del interés mutuo,
la comunicación, los ideales comúnes y las formas de ver la vida.
Valora a las personas y lo
que puedas compartir con cada una, para conservar una relación de amistad.
Las chicas que se enamoran y
deciden iniciar una relación de pareja tendrán que establecer compromisos de
acuerdo con las necesidades de tiempo y espacio de cada una; no tienen que
dejar las actividades que realizan, pero sí hacer un reacomodo de tiempo.
El enamoramiento es la
primera etapa para descubrir el amor, que se construye con la disposición de
ambas partes, sin cargar con experiencias pasadas ni con miedos que sólo
agobian una relación.
Estar con alguien depende de
la comunicación, de la atracción, de encontrar un estilo de vida en común,
de los detalles y el erotismo. Todo ello permitirá que no se caiga en la
rutina. Ambas deben estar al pendiente de qué hacer para mantener vivo ese
interés que se va transformando con el paso del tiempo.