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SALUD Y VIH

LA EXPERIENCIA CORPORAL DEL HOMBRE GAY

Por David Alvarado Jiménez *

"Voy al gym para tener buen cuerpo…", "Soy delgado y no me gusta verme sin forma...", "No quiero que mi cuerpo parezca de mujer".

Muchas de estas declaraciones son comúnes hoy en día entre los hombres de diferentes orientaciones sexuales, quienes cada vez se preocupan más por su apariencia física.

Entre los hombres heterosexuales, aún existe la idea de que quienes se preocupan por su cuerpo y los placeres que de él se generan tienden a ser homosexuales, afeminados o "no tan hombres". Para ellos, resulta imposible pensar que existe una diversidad de formas de ser y de expresar la masculinidad, independientemente de la orientación sexual.

Uno de los rasgos distintivos de las relaciones entre varones es el manejo del poder en sus diferentes variantes. Para llegar a ser hombre, existe todo un proceso sociocultural que generalmente nace en el seno familiar, en donde las relaciones de los varones más jóvenes (hijos, hermanos menores) se encuentran en una posición de subordinación, hasta que logran superar los procesos de construcción de su propia masculinidad.

Sin embargo, la masculinidad no es un rasgo de la identidad que pueda ser asumida fácilmente, dado que la influencia social, cultural y de valores influye en el reconocimiento que el entorno mismo hace del sujeto.

Es decir, si las actitudes y comportamientos de un individuo no son considerados masculinos (de acuerdo a lo que la misma sociedad establece), es difícil que éste se incorpore e interactúe socialmente dentro del mundo masculino.

Una de las formas de reconocimiento personal es lo referente al cuerpo y la masculinidad. En una sociedad globalizada, se generan los estereotipos sobre modelos corporales ideales a seguir: la juventud y la estética influyen sobre la construcción de los cuerpos, merced a las horas de gimnasio, los anabólicos e incluso las prótesis y cirugías plásticas.

Hoy en día, en los medios de comunicación existen cada vez más imágenes de cuerpos esculturales e información sobre dietas, rutinas de ejercicios, salud, sexualidad y otros asuntos "sólo para hombres". ¿Se pueden preguntar para qué?

En el ambiente gay, es un hecho que cada vez más hombres homosexuales quieren lucir bien en un medio gradualmente más exigente, a fin de lograr la aceptación, tanto propia como social, y convertirse en un gran atractivo sexual para otros hombres.

Pero ¿qué es lo que quiere lucir el hombre? Sin duda eso cambia de uno a otro: el rostro, unas nalgas redondas, la musculatura, un pene más grande y un largo etcétera.

El papel del cuerpo en la construcción de la masculinidad del hombre gay ha planteado la necesidad de establecer una distinción respecto a la heterosexualidad.



 
                       
                       
                       

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