Por Enrique Gómez
El reconocimiento público de
su trayectoria artística, el rotundo éxito de su carrera empresarial con
Grupo Cabaré-Tito y sus bríos como activista abiertamente homosexual, han
hecho de Tito Vasconcelos uno de los líderes más visibles de la comunidad
lésbico, gay, bisexual, transexual y transgénero (LGBT) en México.
En entrevista con Homópolis,
Tito hace una evaluación del movimiento LGBT mexicano, su composición, sus
retos. Habla de sus proyectos como artista y como empresario, de las
sociedades de convivencia, de la Marcha del Orgullo LGBT, de la situación
política actual y del conflicto de Grupo Cabaré-Tito con la revista Ser Gay.
¿Cómo ves a la comunidad
LGBT mexicana?
A 25 años de movimiento, apenas estamos gestando una comunidad; todavía
no hay una estructura de movimiento como tal. Durante todos estos años ha
habido mucho trabajo de parte de las organizaciones civiles, pero apenas ha
sido la preparación del terreno, de quitar las piedras del camino.
El movimiento LGBT está a
punto de fecundar. A partir de la profesionalización de la organización de
la Marcha del Orgullo LGBT se han logrado conciliar intereses muy diversos;
las reuniones ya dejaron de ser los pleitos de antes, ahora todo se hace por
consenso. Hoy hay más grupos unificados trabajando por lo mismo. Mediante la
posibilidad de enfrentar trabajos políticos serios, se podrá conjuntar poco
a poco una agenda LGBT para exponerla de manera mucho más sólida a quienes
nos gobiernan.
¿Cuáles son los retos de
la población LGBT?
Urge la politización de los jóvenes, que se informen más, que lean,
porque para muchos de estos jovencitos que están estrenando su mayoría de
edad ya existe casi todo: muchos espacios y más libertades. Además, es
necesario convencer a toda la población LGBT para que acuda este año a la
marcha, porque así podremos demostrar que somos una fuerza política y que
podemos ser definitivos en una elección.
¿Qué opinas de lo que
está pasando con las sociedades de convivencia?
La Red de Apoyo a las Sociedades de Convivencia es una extraordinaria
oportunidad para seguir exigiendo a las autoridades que se pongan a nivel
internacional, porque las sociedades de convivencia y los matrimonios entre
personas del mismo sexo son temas candentes a nivel mundial y que en otras
naciones ya se han resuelto favorablemente.
Es urgente que los
legisladores se pongan las pilas y dejen de evadir el tema por estar pensando
en los costos políticos. Yo espero que antes de la marcha se aprueben, porque
de lo contrario los ciudadanos les van a cobrar la factura en los procesos
electorales.
¿Cómo están tratando el
tema los medios de comunicación?
Ha habido mucha confusión de parte de los medios al tratar de equiparar
la figura jurídica de las sociedades de convivencia con el matrimonio o con
el concubinato. Si bien contempla algunos de los derechos de ambas figuras, la
Ley de Sociedad de Convivencia es mucho más moderna y explícita, pues no
implica necesariamente uniones sexuales, sólo intenta dar protección a la
gente con la que te relacionas sexual y afectivamente o sólo afectivamente.
No se está solicitando el
derecho a a la adopción ni es un intento de socavar la célula social, sólo
se quiere contemplar que hay otras alternativas de familia que son tan dignas
y tan valiosas como la tradicional.