Por Enrique Gómez
Con cuatro discos en su haber
y cientos de miles de copías vendidas en tan sólo siete años como solista,
la cantante Edith Márquez ya se dio cuenta que es una de las favoritas de un
importante sector de la comunidad gay mexicana, por lo que decidió acercarse
a los medios de comunicación lésbico gay para promocionar su nuevo material.
En entrevista con Homópolis,
la ex Timbiriche se declara abiertamente friendly gay y habla de su
trayectoria artística, así como de sus planes como cantante, como mujer,
como esposa y como madre de familia.
¿Sabes qué tanto le
gusta tu música a la gente gay?
Con mis tres discos anteriores, me había dado cuenta de que a la gente
gay le gustaban mis canciones, pero con el último (una recopilación de
éxitos ochenteros del autor español Juan Carlos Calderón) fue muy marcado
que mucho de mi público es gay. De hecho, mucha gente me recomienda que vaya
a Cabaré-Tito, porque ahí me imitan increíble y a la gente le gusta mucho
el trabajo de mi imitador.
¿Por qué crees que le
gustas a la gente gay?
Creo que a la comunidad gay le gustan las letras de mis canciones, mi
estilo, mi música y mi forma de moverme, pero también creo que es una
comunidad que percibe que yo soy gay friendly y se identifican con eso.
Además, muchos homosexuales son personas muy apasionadas y se identifican con
mi música, porque son canciones muy intensas, no de amor a medias, sino de
"me enamoré, me dejaste y ahora me tiro al piso a sufrir". Eso
llama mucho la atención de la gente, gay o no, que vive el amor intensamente.
Yo soy una persona muy intensa, no podría ser dulce ni tierna. A mí me gusta
la pasión y la intensidad.
¿Cuál es tu relación
con la comunidad gay?
Tengo amigos homosexuales que quiero mucho, los respeto muchísimo, son
gente inteligente, íntegra, defienden sus convicciones, su ideología y eso
es muy válido. Para como está el mundo ahora, lo más valioso en un ser
humano es tener la convicción de ser lo que uno quiera ser y defenderlo y ser
feliz. A esta vida venimos a ser felices y no a padecer ni a sentirnos
excluidos ni señalados en la sociedad. Para mí, los homosexuales son las
personas más leales, son mis mejores amigos, mis amigos de verdad.
¿Te conflictúa que te
relacionen con la gente gay?
No. No tengo absolutamente ningún problema ni prejuicio en torno a la
homosexualidad. Yo con todo gusto participaría en cualquier evento gay o
asistiría a cualquier lugar de convivencia gay. Es que sería bueno que se
abriera más la homosexualidad, que se viera más natural, que la gente deje
de verla como algo prohibido o como algo malo.
¿Por qué grabar un disco
de música ochentera?
Quise hacer un homenaje en vida al autor español Juan Carlos Calderón,
que tiene cancoines muy conocidas y queridas en México. Yo quería vivir esa
nostalgía de transportarme a los años ochenta.
¿Cómo te sientes en esta
etapa de tu carrera?
Lo importante en esta carrera es que nunca creas que ya tienes una gran
trayectoria ni que ya hiciste todo lo que podías hacer. Siempre hay que tener
espíritu humilde y pensar como si estuvieras empezando. Tengo que luchar como
si fuera mi primer disco, trabajarlo y defenderlo. Es elemental no perder el
piso ni la cabeza. En esta carrera nunca terminas de aprender cosas, siempre
estás superándote.
A nivel personal, estoy muy
contenta y estable. Soy una mujer con una vida muy normal. Cuido a mis hijos
(Sebastián de 10 años y Nicolás de 1 año), los llevo a la escuela, los
ayudo a hacer la tarea, voy al súper mercado. Somos una familia muy normal.
Cuando salgo al escenario, me transformo, se me olvidan los problemas. Lo más
bello para mí es poder trabajar, realizar mis sueños y metas poco a poco.