ENTRETENIMIENTO
LA MALA
EDUCACIÓN: REGRESA LA POLÉMICA
La mala educación se
va a convertir en una de las películas más polémicas de Pedro Almodóvar.
En ella se cuenta la historia de dos niños que se enamoran en la infancia y
se reencuentran años más tarde, en plena movida madrileña de los años
ochenta.
Uno de ellos fue acosado
sexualmente por un cura y con el tiempo decide ser travesti. El otro es un
cineasta que se adentra en su propio pasado. En el filme hay fuertes escenas
de sexo homosexual y una feroz crítica a la educación católica represiva,
que el propio director confiesa haber padecido.
"No es una película de
homosexuales, trasciende esas etiquetas", asegura Almodovar al hablar de
su decimoquinta película, que inaugurará el próximo Festival de Cannes y
que es protagonizada por Gael García Bernal, Fele Martínez, Javier Cámara,
Fran Boira y Alberto Ferreiro.
La mala educación es
difícil de contar. Incluso para Almodóvar, que ha dejado el alma en su cinta
"más íntima", aunque no sea exactamente autobiográfica.
"Tenía que quitármela de encima antes de que se convirtiera en una
obsesión", asegura.
Bloqueado por la compleja
estructura del guión (compuesto por múltiples tramas que se esconden unas
dentro de otras), Almodovar fue aplazando durante 10 años la historia de
Ignacio y Enrique, dos niños que se enamoran en un colegio de curas a
principios de los sesenta.
En este internado conocen el
amor, el cine y el miedo. Ignacio es acosado por el padre Manolo. Años
después, convertido en el transexual Zahara, no olvidará "los botones
de su sotana clavándose en la columna vertebral".
Realidad y ficción se
mezclan en este juego de triángulos concéntricos donde los personajes
-hombres solos sin contrapuntos femeninos- sufren en silencio pasiones
secretas no correspondidas.
Si alguien echaba de menos al
Almodóvar de La ley del deseo (1986), aquí encontrará muchas
constantes de su cine transgresor: sexo, drogas, travestis, traumas de la
educación católica, azar, homosexualidad.
Los actores reconocen que han
hecho una película "muuuuuy gay": Fele practica sexo anal con Gael;
Gael se lo monta con Alberto; Alberto disfruta con la felación de Javier...
"¿Gay?", corrige
el director, "Ésta ni siquiera es una película sobre homosexuales,
aunque los hombres se acuesten con los hombres. La película trasciende esas
etiquetas".
Hace cuatro años, cuando el
guión de La mala educación estaba por cerrar, Almodóvar empezó a
travestir a todo actor español en edad de merecer. De una lista de cien
candidatos, Eduardo Noriega quedó finalista para encarnar a Zahara.
Era la más guapa de todas,
pero sus hombros no podían camuflarse. Y en éstas llegó Gael, que daba muy
atractivo de chico y de chica. Eso era esencial para entender la relación de
su personaje con el resto, la intensidad con que todos se obsesionan con él.
Quizá sea Pedro Almodóvar
el mejor inventor de travestis de la historia del cine. "Me gustan mucho.
Como personajes son un revulsivo. Dramáticamente, son un elemento ante el
cual los demás tienen que manifestarse. Intensifican la acción, la acelera y
la hace más interesante".
En 1971, Almodovar viajó a
París y allí conoció a La Agrado, una sirvienta andaluza que años después
le inspiraría el transexual interpretado por Antonia San Juan en Todo
sobre mi madre.
El cineasta español se ha
servido de Miguel Bosé, Toni Cantó o Javier Cámara para homenajear a unos
"seres heroicos capaces de retar a su propia naturaleza"... Y se ha
travestido a sí mismo.