Por Antonio Medina *
A 7 meses de haber tomado
posesión como titular de la delegación Cuauhtémoc, donde se concentra un
porcentaje elevado de la población LGBT de la ciudad de México, Virginia
Jaramillo admite que no ha cumplido con muchas de las demandas de la comunidad
gay, porque la demarcación sufrió una fuerte reducción presupuestal de 72
millones de pesos.
En su campaña electoral,
Jaramillo prometió una reunión con empresarios y organizaciones LGBT para
escuchar sus demandas, lo que hasta ahora no ha ocurrido. Los grupos desean
concretar el proyecto de un Centro Comunitario LGBT con la delegación y ver
los apoyos de la Marcha del Orgullo; mientras que los empresarios quieren
hablarle del "acoso" que sufren por parte de las autoridades
delegacionales.
Además, este grupo de
organizaciones civiles y empresarios han pedido a la delegada que aclare si
apoya y financia las acciones de la publicación Sergay, como la realización
de un evento el pasado 14 de febrero justo al lado del que realizó la Red
Ciudadana por las Sociedades de Convivencia.
Ante la nebulosa que existe
sobre este tema, la revista Boys and Toys decidió darle la palabra a la
delegada para que sea ella quien aclare la situación y Homópolis decidió
retomar esta entrevista, por la relevancia de su contenido para la comunidad
LGBT:
Virginia Jaramillo aseguró
que la delegación atiende todas las solicitudes de cualquier organismo, por
lo que en muchos casos se realizan eventos conjuntos si la autoridad considera
que puede apoyarlo. "Aquí el que venga y haga una propuesta coherente va
a tener las puertas abiertas", enfatizó.
Sostuvo que ningún delegado
del DF ha dado las facilidades que ha ofrecido la delegación Cuauhtémoc,
pero expuso que son tantas las divisiones del movimiento LGBT que terminan por
invitar a no hacer nada. Por eso, llamó a todas las corrientes a hacer
programas conjuntos y a lograr una buena coordinación.
Además, dejó muy en claro
que no hay ningún interés de apoyar más a unos que otros. "Yo tengo
muchos amigos y el señor de Sergay, amigo como tal, no lo es, pero yo trato a
toda la gente con cariño y trato de ayudarla si está en mis posibilidades.
Yo creo que es más bien su dicho contra un grupo con el que se quiere pelear,
pero tan no es así lo que el señor dice, que no he tenido la oportunidad de
atenderlo, de lo contrario, ya estaría aquí", dijo Jaramillo.
¿Cuál es el problema
entre vecinos y empresarios gay de la Zona Rosa?
Hay vecinos que casi me comen porque me acusan de que protejo a los
empresarios, mientras que los empresarios me acusan de que no los atiendo. Lo
que deben hacer los empresarios es tener sus permisos en orden porque de lo
contrario, la autoridad va actuar sea quien sea. La supervisión y
observaciones o sanciones se llevan a cabo en todos los lugares, no sólo en
los de esparcimiento gay.
¿Hay alguna solución?
Yo he planteado que los empresarios gay hablen con los vecinos y lleguen a
un acuerdo, porque hay una queja vecinal y no es sencillo evadirla.
¿Cómo ponderar estas
situaciones?
Sólo deben hacer las cosas como cualquier otro empresario: tener sus
trámites en orden. Yo no los voy a reprimir porque son gays, pero tampoco les
daré privilegios por esa causa.
¿En qué consiste la
queja vecinal?
Es una vecina de la Zona Rosa, que se queja de que hay mucho desorden y
comportamientos que a los vecinos les molesta. Son cosas que tenemos que
corregir. Debemos encontrar el punto de acuerdo a la convivencia de los
vecinos. Ellos son prioritarios, porque viven ahí y no me puedo desentender
de sus denuncias. Pero el problema es grande en cuanto que la gran mayoría de
los predios en Zona Rosa son establecimientos mercantiles.