[an error occurred while processing this directive]
                                         una bienvenida al futuro
 
Contáctanos
Inicio
¿Qué soy?
Nuestras preguntas
Salud  
Testimonios
Artículos
Artículos de fondo 
Cultura y entretenimiento
Turismo
Homópolis
La guía LGBT
 

Eventos  
Calendario
Contactos personales
Clasificados y empleos
Clubes
Postales
El rincón de los consejos
Libro de visitas
Envía tus propuestas
Recomiéndanos
Preguntas (Faq)

TV-Mex  
Caleidoscopía  
Conasida
Preguntas a TelSIDA
Centros de apoyo
Derechos humanos

   
 Presentación   Tarifas 
 Calendario   Distribución 

VIKTOR, UN SCORT CON ÉTICA PROFESIONAL (2)

¿Esa postura de vida se basa en algún ejercicio mental?
Sí, estudio metafísica de manera seria y profunda desde hace muchos años. Así aprendí que la vida se construye con las ideas que tienes acerca de ella. Uno genera cada momento de vida. Lo que uno cree que es material nunca lo ha sido, más bien es mental. La mía es una posición de vida más que de trabajo, aunque claro que la aplico también para el trabajo.

¿Cuál es el perfil de tus contratantes?
Es muy heterogéneo. La mitad de mis contratantes son menores que yo y la mitad mayores. El 40 por ciento de ellos son hombres casados y el 60 por ciento son hombres abiertamente gay, aunque muchos de estos últimos tienen pareja, pero se dan sus escapadas. El poder adquisitivo de mis contratantes también es heterogéneo. Tengo fans que rompen el cochinito para poder verme e incluso luego me hacen regalos caros sin que yo se los pida.

¿Cuál es el precio de tu servicio y qué incluye?
Muchos colegas me cuestionan que soy muy caro, porque cobro hasta 2 mil pesos por servicio. Siempre hay gente que los paga. En el servicio todo es válido, desde un masaje hasta una relación sexual súper completa. Mi servicio tiene una duración de una hora y media a dos horas, pero si el momento es muy agradable y el contratante se siente bien, me puedo hasta tomar una copa. No soy de los de reloj en mano, a mí me gusta ser flexible. Claro que si no me siento a gusto, me retiro una vez terminado el servicio. Además, nunca pido el dinero por adelantado, sino hasta terminar.

¿Hay clientes que se encariñan contigo?
Sí , algunos hasta se enamoran. Tengo muchos enamorados: casados, gays aceptados, más jóvenes, más grandes, de todo. Hay unas cuatro personas que quisieran que fuera su pareja, con ellos la paso muy bien y soy muy accesible. Les da gusto pagarme porque lo hacen como ayuda, como apoyo, no como pago.

¿Y tú, te has enamorado de algún contratante?
Sí, pero lo tengo que manejar, tengo que poner barreras, tengo que pensar que si aceptara entregarme en sus brazos no podría seguir siendo el Viktor al que estoy acostumbrado. Hubo dos casos de desbordamiento muy desagradables, de esos que me siguen a mi casa, apedrean mi coche y cosas de esas.

¿Hasta cuándo piensas dedicarte al acompañamiento?
No tengo un tiempo definido. Antes siempre decía que hasta el 2000, pero más bien será hasta que ya no tenga éxito, hasta que el público me lo pida. Para cuando eso ocurra, tengo varios proyectos: poner un gimnasio, una casa productora de cine porno o un salón de camas de bronceado y masajes.

¿Qué dice tu familia de tu trabajo?
No les he dicho nada, pero me parece que ya medio saben. Mis padres son divorciados y yo vivo solo con mi padre. Mi único hermano es mayor que yo, casado, tiene dos hijos y ya sabe todo de mí. Mi padre no lo sabe y cuando viajo le invento que voy a un congreso de educación deportiva, que voy a un congreso de fisicoculturismo, invento miles de cosas. Mi papá cree que trabajo de nutriólogo en los gimnasios. No he es difíicl, porque no trabajo de madrugada, me doy el lujo de tener mi horario, sólo trabajo entre cuatro de la tarde y doce de la noche.

¿Cómo viviste tu proceso de autoaceptación como gay?
En la preparatoria me masturbaba pensando en chavos, pero yo tenía mis novias y me las cogía rico y les mamaba el clítoris y todo. Incluso alguna me salió con que estaba embarazada, pero finalmente no fue cierto. Luego viví con una chava dos años en unión libre. En el gimnasio al que iba, unos chavos gay me emborracharon y me empezaron a cachondear y me gustó. Mi primera relación con una mujer fue a los 17 años, mi primera experiencia homosexual fue como a los 22 años, pero me empecé a aceptar hasta los 24 años. Aunque tengo contratantes mujeres, ya es menos. De hecho, ya no me veo viviendo con una mujer, ahora soy más gay.



 
                       
                       
                       

[an error occurred while processing this directive]


[an error occurred while processing this directive]

   Buscar:  
  
[an error occurred while processing this directive]

[an error occurred while processing this directive]

Establece a Saldelcloset.com cómo tu página de inicio

[an error occurred while processing this directive]

Agrega Saldelcloset.com a tus favoritos

[an error occurred while processing this directive]

Recomienda este sitio a un amigo o familiar que le pueda ser de interés

[an error occurred while processing this directive]
  Contáctanos            Condiciones de uso            Política de privacidad
 
  © 2002-2004. Reservados todos los derechos