Por Edward Santiago
Convencida de que la sociedad
mexicana y sus necesidades han cambiado drásticamente en los últimos años,
la delegada en Azcapotzalco, Laura Velázquez Alzúa, exhorta a los
funcionarios públicos y los representantes de elección popular a que hagan a
un lado sustos y mojigaterías, que se preparen, se informen y se sensibilicen
para gobernar acorde a los nuevos tiempos.
En entrevista con Homópolis,
la delegada perredista habla del Centro de Desarrollo de la Cultura Sexual,
proyecto de su administración que busca cultivar un espacio de cultura,
esparcimiento, aprendizaje y convivencia para la comunidad LGBT de
Azcapotzalco.
¿Cuál es tu interés en
apoyar este tipo de proyectos?
El mío es un gobierno delegacional muy comprometido con la ciudadanía,
es un gobierno donde la cabeza, que soy yo, está muy comprometida con la
cultura, el arte y los jóvenes. Estoy segura de que debe ser así: gobernar
para todos sin distinción. Además, hacía falta un espacio como éste en
Azcapotzalco. Yo no sé si haya otro en el DF, pero nosotros queremos hacer la
diferencia y abrir espacios para nuestros chavos.
¿De dónde surgió el
proyecto?
De un grupo de jóvenes maravillosos que colaboran conmigo en la
delegación. Me trajeron una propuesta y me dijeron "delegada, nosotros
queremos un espacio de diversidad, una propuesta para orientar a nuestros
chavos en sexualidad". A mí me pareció estupendo. Creo que somos un
gobierno muy sensible, que sabe escuchar. Quiero que nuestros jovenes se
sientan atendidos y escuchados.
¿Cómo garantizar que
este proyecto trascienda tu administración?
Yo aspiro a que todos los proyectos de esta administración, que van a ser
muchos, se les dé continuidad. Me gustaría establecer alguna comisión, un
patronato, un fideicomiso o algo que además de dar dinero y mantenimiento al
Centro de Desarrollo de la Cultura Sexual, lo haga un proyecto de largo plazo,
que lo haga permanente, que no llegue un gobierno mojigato, se asuste y lo
suspenda. Por eso, vamos a dejar las raíces bien enterradas para que le den
continuidad.
¿Habrá alianzas con
otros gobiernos o instituciones para fortalecer este proyecto?
Sí, porque nosotros solos no lo vamos a poder hacer todo. Los gobiernos
delegacionales tenemos un presupuesto raquítico, así que vamos a tener que
buscar apoyos de la iniciativa privada, de la Cámara de Diputados, del
gobierno federal y del gobierno del DF. Autoridades y ciudadanía tenemos que
sensibilizarnos para ayudar a nuestros jóvenes que requieren de espacios para
soñar, crear y aterrizar todas sus locuras.
¿Cuál es el monto de
inversión para este proyecto?
Aún no lo sé porque apenas estamos haciendo el recorrido con el personal
de obras y servicios urbanos. Las instalaciones requieren mucho mantenimiento
y aún no sé cual va a ser el costo. Pero por nada nos vamos a detener, sé
que necesitamos invertir pero más bien es cuestión de voluntad. Éste es un
proyecto que quiero que salga bien, sin importar lo que tengamos que invertir.
Si no nos alcanza, pues tocaremos puertas para ver quién nos ayuda.
La delegación Cuahutemoc
cobija a muchos centros de convivencia LGBT del DF. ¿Deseas colocar a
Azcapotzalco a ese nivel?
No podría decir que quiero estar por encima de otros compañeros jefes
delegacionales, más bien quisiera inyectar mi personalidad a este gobierno.
Quiero que la gente que votó por mí se sienta orgullosa de mi lucha por los
derechos humanos y por la libre expresión de los jóvenes.