ENTRETENIMIENTO
UN
NOVIO PARA MI NIETO
Por Fernando Camacho Servín
/ NotieSe
En el aislado microuniverso
de la casa de su abuela, Isaac Villegas vive todos los días como si fueran un
perpetuo fin de semana: no trabaja (tiene tanto dinero que no lo necesita), no
estudia y tiene una larga lista telefónica de amantes. O al menos eso dice
él.
Este aparente confort lo
mantiene recluido en su pequeño mundo, pero el azar, el pasado y las verdades
atroces del silencio, le dan un vuelco a su historia en la puesta en escena Un
novio para mi nieto, que se presenta actualmente en el Foro Cultural
Coyoacanense "Hugo Argüelles".
Escrita y actuada por Luis
Felipe Pacheco, esta obra trata de arrojar luz sobre una de las más
extendidas epidemias que el "mundo moderno" suele traer consigo: la
soledad. Parece que Isaac tiene lo suficiente para estar satisfecho, pero
sufre constantes accesos de ansiedad y enojo por una carencia que no lo deja
estar bien consigo mismo.
Para poner freno a esta
situación, decide solicitar los servicios de Oscar, un actor desempleado que
tendrá la misión de fingir que es su pareja, a cambio de que Isaac produzca
su obra de teatro.
Pero lo que Isaac pide como
parte fundamental del trabajo no es sexo, como parece temer Oscar, sino la
compañía, el cariño y, sobre todo, el rostro y el nombre que le sirvan como
pretexto para vivir, amar y sufrir.
El amor homosexual, todavía
estigmatizado y blanco de todo un catálogo de prejuicios, aunque más visible
de unos años para acá, es el tema que este melodrama trata de abordar desde
una perspectiva siempre respetuosa y de cierta forma desmitificadora.
A este escenario complicado,
se le suma el juego neurótico del mudo que llama por teléfono a
Isaac, y que termina volviéndose su confidente, su escucha más fiel, en
quien puede vaciar sus angustias y esperanzas. Y está también, por supuesto,
la figura de su abuela, quien le ayuda a salir de su burbuja y a superar los
miedos que lo limitan.
A final de cuentas, Isaac y
Oscar descubrirán que comparten mucho más de lo que creen, que los fantasmas
de ambos se gestaron en el mismo momento, y que también juntos pueden salir
del círculo vicioso del dolor para comenzar de nuevo.
Gran parte de este proceso
tiene que pasar por romper el silencio, que se hace más fuerte mientras más
se calla. A veces, como dicen los protagonistas, es mejor decir tonterías que
dejar al silencio gritar sus verdades.