Por Paulina Salcedo /
Sentido G
La bisexualidad es explicada
por algunos expertos en sexualidad como una orientación intermedia entre la
hetero y la homosexualidad.
El irreverente beso entre
Madonna y Britney Spears ante un atónito auditorio o las confesiones de la
actriz Angelina Jolie sobre sus preferencias bisexuales, han desatado una
intensa polémica mundial.
La bisexualidad, el secreto
más herméticamente guardado por quienes la practican, está en boca de
todos. Este tipo de comportamiento sexual es tan antiguo como la historia del
hombre, ya que fue una práctica aceptada en la antigua Grecia y Roma, pero
ahora se ha vuelto un tema recurrente.
"Los bisexuales han
existido siempre y se han cuidado de mantenerse como un grupo silencioso por
la discriminación que sufren de parte de la población heterosexual y
homosexual", asegura el doctor Andrés Morales, psiquiatra y sexólogo de
la Universidad Católica de Argentina.
Es posible, señala, que el
tema se esté destapando más porque está de moda hablar de esto, porque en
la década de los sesenta Alain Delon dijo que era bisexual y nadie se
espantó.
La bisexualidad, aquella que
se produce cuando una persona siente atracción hacia uno u otro sexo, es una
opción sexual llevada en una doble vida que oculta los pasos paralelos.
El precio que deben pagar los
bisexuales por mostrarse abiertamente es muy alto, pues tanto los hetero como
los homosexuales no les perdonan su condición.
Los primeros temen infectarse
de sida y condenan la indefinición, mientras que los segundos, fuertemente
cohesionados como grupo, los acusan de ser traidores a la causa o de ser
homosexuales en proceso de autoaceptación.
Es así como las y los
bisexuales viven en "la tierra de nadie" y acallan absolutamente su
opción. Muchos son casados; otros no logran tener parejas definitivas por lo
cual entablan relaciones de uno y otro tipo, en un permanente tránsito de
indefinición.
Muchas veces se cree que el
bisexual es alguien que alterna en forma promiscua con ambos sexos. Esa es una
posibilidad, pero también existen los que pasan por épocas de su vida
completamente inclinados hacia una de las opciones, explica el psicólogo y
sexólogo, Roberto Rosenzvaig.
Sostiene que las y los
bisexuales pueden permanecer durante buena parte de su vida manteniendo una
relación heterosexual sin tener relaciones homosexuales, pero luego, en otro
momento, es posible que tomen una opción homosexual.
En todo momento de su vida,
la persona bisexual tiene una orientación doble y simultánea. No es algo que
se descubra de pronto, abruptamente. La persona que es bisexual, como
orientación definitiva, se manifiesta desde muy temprano al igual que los
homosexuales.
"Cuando uno habla con
bisexuales, recuerdan que habían sentido mucho antes la misma atracción por
personas de ambos sexos", añade el doctor Morales. Pero ¿Hay algo de
homosexualidad disfrazada en la bisexualidad? La respuesta es sí y no.
Según los expertos, hay
bisexuales genuinos, que efectivamente sienten la misma atracción por hombres
que por mujeres. Pero también están los bisexuales
"circunstanciales", que por distintas condiciones -como estar en la
cárcel o en un barco- tienen conductas homosexuales.
Además, existen los
bisexuales "condicionales", aquellos homosexuales que por alguna
conveniencia mantienen un matrimonio como fachada, es decir, su conducta es
bisexual, pero a la fuerza.