Por Enrique Gómez
Oriundo de la provincia
cubana de Villa Clara y tras diez años de estar tocando puertas en diferentes
firmas discográficas, Airah lanza su primer producción titulada Salir del
clóset, de contenido musical de diversidad sexual y auspiciada por el
prestigio internacional de EMI Music.
Influenciado por la trova de
Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Amaury Pérez, Airah interpreta 14 temas,
sin censura, sobre las diferentes expresiones del amor. Lo mismo interpreta a
un joven gay engañado por su pareja bisexual, que a un hombre heterosexual
que se viste de mujer para conquistar a su chica ideal: una lesbiana.
En entrevista con Homópolis,
habla de las dificultades que tuvo que pasar para la realización de su primer
disco. Además, hace un llamado a erradicar la soberbia, el egocentrismo y la
discriminación dentro de la misma comunidad gay, porque "no todos
podemos estar mamados, ni medir 1.90, ni tener los ojos verdes, ni hacer el
amor maravillosamente".
¿Qué
tan difícil fue convencer a EMI Music para que te apoyara?
A través de todos los tiempos, la industria de la música se ha
manejado con un estereotipo de cantante por intereses de las disqueras.
Parecía muy difícil que una trasnacional como Emi Music, Warner, BMG o Sony
se interesaran en una propuesta como la mía y en un artista que, como yo,
acepto mi preferencia homosexual.
Sin embargo, EMI Music me ha
apoyado sin ningún problema. Decidió apoyar mi producción discográfica sin
morbo, sin tabúes, con todo el buen gusto, con respeto y con toda la fineza
del mundo, conociendo de antemano mi preferencia sexual y mi propuesta musical
de diversidad sexual. EMI está apoyando la idea de que ser gay no significa
ser ajeno, sino que somos gente de respeto y de mucha dignidad.
¿Nunca
hubo miedo de EMI por invertir en un cantante gay?
Para nada. Emi no vaciló, no tuvo rechazo ni el mayor morbo en
nuestro proyecto, porque vieron en mí a una persona gay que es artista. Con
su apoyo no sólo me dignifican a mí, también a la comunidad gay.
¿Ser
abiertamente gay es una estrategia de mercado?
No, definitivamente no. Quienes participamos en la producción de
mi primer disco somos personas con prestigio, con buen gusto y con ética
profesional. En EMI me apoyaron porque vieron en mí a un artista cuya
música, arte, interpretación, composición, sea de la temática que sea, es
de buena calidad.
Hay
cientos de artistas buscando siempre una oportunidad, ¿por qué se te
abrieron a ti las puertas?
Porque vieron calidad, porque vine con una propuesta diferente,
aunque también influyó el factor suerte. Pero no soy un artista improvisado,
llevo diez años tocando puertas y a EMI le interesó mi proyecto musical.
Definitivamente no soy un personaje creado.
¿No
te tuviste que acostar con un alto ejecutivo de la empresa?
No, no, no, nada de esas cosas. Yo creo que si en la vida me
hubiera tenido que acostar con alguien para hacerme una estrella, lo hubiera
hecho. Si lo he hecho con gente que al otro día no se acuerda de mí, ¡cómo
no lo voy a hacer con quien me hubiera hecho una estrella! ¡Por supuesto que
lo hubiera hecho! Pero en este caso, realmente y de todo corazón te lo digo,
me estoy mostrando tal y como soy, con toda la transparencia y naturalidad del
mundo. Detrás de este proyecto no hay nada de línea publicitaria, ni de
inventarme un personaje. Yo soy gay, soy un chico que viene de Cuba, llegué
aquí sin nada, he tocado puertas, he sido mesero, he trabajado haciendo
comerciales, pero mi objetivo siempre fue hacer un disco y salir adelante como
intérprete. Soy un artista real, no soy fabricado, no soy improvisado, canto
con mi voz, no con una voz inventada.