Por Edward Santiesp
Con una trayectoria que le ha
permitido recorrer tanto escenarios teatrales como el campo de la publicidad,
el actor César Armando Lara y su pareja Alfredo Serrano han logrado construir
un castillo, pero no en el aire, sino en Coacalco, Estado de México, con el
que inician una exitosa carrera empresarial y demuestran que los sueños sí
se pueden hacer realidad.
Sobre la vía López Portillo
se erige un gran castillo que contrasta misteriosamente con la arquitectura de
la zona. Lleno de luces por las noches y con la bandera del arcoiris en la
entrada, este reino de diversión cobija a una pareja con 14 años de
noviazgo, quienes de jueves a domingo dan lo mejor de sí para el
entretenimiento de la comunidad LGBT.
¿Cómo
nació la idea del Castillo de Metatrón?
Desde adolescente, tenía la idea de establecer un lugar bonito,
con clase, a la altura de lo que se merece la comunidad homosexual, porque la
gente gay somos personas con clase, que nos gusta lo bueno. Hace años, cuando
yo asistía a sitios de diversión gay, solamente había uno en el Estado de
México, así que me nació la inquietud de contar con un lugar propio que
fuera de lo más padre, como un club. Soy una persona que cree y trabaja con
ángeles, y en el reino de Dios Metatrón es un arcángel que escribe todo lo
bueno y lo malo de nuestras acciones en la Tierra. Aparte, es el arcángel de
la música, de la alegría y el baile, por eso quise que fuera el emblema de
mi castillo.
¿Cómo
se dio la mancuerna entre Alfredo y tú?
La relación se dio hace 14 años, desde entonces somos una pareja
con una relación estable, agradable, llena de armonía. El proyecto surgió a
partir del apoyo que nos damos Alfredo y yo como pareja, eso nos impulso a
convertirnos en socios y empresarios.
¿Por
qué abrir un lugar gay en Coacalco?
Porque nosotros somos nativos de Coacalco, pero además el Distrito
Federal ya está atestado de lugares gay, así que queríamos cubrir una
necesidad de esparcimiento para la gente gay con un sitio bonito y agradable,
de sana diversión, para evitar a la gente de esta localidad que hiciera
largos viajes al centro de la capital. Así, el 5 de diciembre de 2003,
inauguramos El Castillo de Metatrón en un evento en el que tuvimos como
madrina a Angélica María, a quien volveremos a invitar próximamente.
Conozco a esta gran actriz desde que José Alfredo y yo trabajábamos en
televisión. Además, yo gané hace años el concurso Divine Travesti Show
haciendo una imitación de ella.
¿Cuál
ha sido la respuesta en El Castillo de Metatrón?
Viene gente del DF, Toluca, Pachuca, Texcoco, de áreas cercanas.
Francamente, la gente se va muy contenta por la vibra que aquí se siente y
por el show que se les ofrece, ya que aquí procuramos ofrecer buenos
imitadores, de bellos strippers, juegos de pirotecnia y un trato agradable,
entre muchas otras cosas que hacen de la noche algo mágico y agradable. Muy
pronto vamos a inaugurar la zona VIP en la planta alta del lugar y después
abriremos la torre del castillo, que es una terraza muy bonita para tomar
café, vinos y botanas. Queremos crear una comunidad LGBT fuerte en Coacalco y
brindarle un lugar donde se puedan organizar pláticas, debates, talleres y
conferencias de sexualidad, autoestima y de prevención de enfermedades de
transmisión sexual.
¿Qué
tan seguro es venir al Castillo de Metatrón?
Contamos con toda la seguridad que se requiere, desde taxis seguros
y la constante vigilancia de la policía en la zona. También garantizamos a
los clientes que las bebidas no son adulteradas, ya que todos los insumos que
adquirimos provienen de lugares serios y especializados, en donde nos
extienden facturas legales.
¿Cuál
es la relación que tienen con su clientela?
Es muy estrecha, nos permite cubrir las necesidades del público
que nos honra con su visita, así como renovarnos y mejorar las instalaciones
día a día. Quien viene una vez, en su segunda o tercera visita encontrará
cosas nuevas que los sorprenderá