MIEDO Y AUTOMARGINACIÓN,
MORDAZA DE VIDA (2)
Segunda de dos partes
Fe y
reflexión, alicientes para el final
Cuando la fuerza física se
agota, los humanos nos entregamos a la reflexión y la fe, en busca de aquello
que nos dé tranquilidad, paz interior o una razón para renovar nuestra vida.
La Iglesia de la Comunidad
Metropolitana (ICM) en la ciudad de México ha emprendido toda una lucha para
terminar con la invisibilidad de los adultos mayores de la comunidad gay
mexicana.
El reverendo Jorge Sosa
comenta que a este lugar acuden varias personas homosexuales de la tercera
edad, quienes –desafortunadamente- se enfrentan a un mundo que los margina y
casi les prohíbe sentir amor.
“Nos hemos acostumbrado a
pensar que los gay son siempre jóvenes; y creemos que los viejos ya no tienen
derecho a buscar pareja, tener sexo, ir a los antros, ni a nada; pero su
experiencia es un verdadero tesoro para no cometer los mismo errores que a
ellos los llevaron a sufrir marginación”, considera.
En la ICM, abunda, buscamos
que los ancianos se integren a grupos de lectura o reflexión, a talleres o
pláticas en donde puedan expresarse abiertamente y donde valoren la
importancia de seguir participando de la vida, con amplia renovación del
cuerpo y el espíritu.
Jorge Sosa plantea la
necesidad de que la comunidad LGBT cuente con espacios suficientes para la
convivencia de los adultos mayores, que alguna vez fueron como nosotros y que
alguna vez seremos como ellos.
Propuso la construcción de
una especie de granjas que funja como sitio de retiro, lejos de la ciudad,
donde los ancianos puedan realizar algunos oficios, como cultivar la tierra,
entregarse a la lectura y convivir con otros individuos de su misma
condición, dispuestos a encontrar el amor.
“Es momento de acabar con
los estereotipos del mundo heterosexual y materialista, donde quienes no son
productivos son desechables y despreciados; debemos ofrecer empleos de medio
tiempo o por horas para este sector, sobre todo en actividades relacionadas
con manualidades, serigrafía o talleres que les brinden un ingreso para
solventar sus gastos y enfrentar su pobreza”, planteó.
Finalmente, el revendo
considera imprescindible que los jóvenes de ahora reflexionen sobre esta
situación para que, cuando llegue el momento, no padezcan el olvido y la
invisibilidad.