No esperes que alguien te
arregle la vida, tienes derecho a enamorarte, a amar, a que te amen, a sentir
está emoción, a descubrir la pasión en la vida, a conocer a alguien y
enamorarte.
Quien te quiere te valorará
por tus méritos personales, por lo que eres y juntas pueden crecer y aprender
la una de la otra. El amor es un acto de la voluntad y de compromiso. El amor
sólo es posible cuando dos personas se comunican entre sí desde el centro de
sus existencias.
Amar es un desafió
constante, no es un lugar de reposo, sino de movimiento, de crecimiento, de
trabajo conjunto, de armonía.
Una buena relación te
permite dar ese paso importante de conocer a fondo a tu pareja. Es importante
descubrir su manera de pensar, de comportarse en la cotidianidad, su modo de
percibirnos como personas, hablar de las expectativas de cada una y de lo que
puedes hacer para hacerla feliz, a fin de consolidar la relación de pareja.
La cautela pactada puede ser
la clave del éxito de la pareja, es decir, vamos a abrir juntas nuestros
respectivos cofres para ver qué hay dentro de cada una y a asumir
conjuntamente la situación real, sin perder la libertad de acción y de
decisión, compartiendo sentimientos y proyectos de vida.
El conocimiento de una misma
y de las vivencias de cada una ayudan a saber por qué reaccionamos de
determinada manera ante una situación o qué debemos modificar para que la
relación amorosa resulte satisfactoria.
Sin embargo, nuestra historia
personal no debe erigirse como una condicionante fatal que impida abrirnos a
opciones con expectativas de éxito. Como seres inteligentes y emocionales que
evolucionamos, somos un proyecto por hacer. De pronto alguien llega a tu vida,
por alguna razón, para enamorarte, para descubrir juntas el significado del
amor. (Con todo mi amor, para Erika).
* Coordinadora de la Nueva
Generación de Jóvenes Lesbianas
Tel. 04455 2672-7821
Mail: ngjl@lycos.com
Web: www.generacionlesbica.org