Por Martha Cuevas *
Uno de los mayores placeres
de la vida es estar bien internamente y disfrutar todo lo que te hace ser
quién eres, luchar por tus ideales y compartir todo lo que tienes con aquella
persona maravillosa que se atraviesa en tu vida.
Cuando te enamoras, hay
diferentes niveles y procesos. Todas hemos conocido a muchas chavas a lo largo
de la vida, cada una de ellas te da la oportunidad de compartir un momento
importante por el que la vida toma un color diferente y bello.
Hay quién se enamora con
frecuencia, de distintas personas y por poco tiempo, mientras que otras
confiesan no haberse enamorado nunca o haberlo hecho sólo una vez y para toda
la vida.
El amor pertenece al campo de
los sentimientos, a esas emociones difíciles de explicar con los argumentos
de la razón. El amor se siente, se percibe, se palpa, entra en tu vida, en tu
corazón.
Es importante aprender de
todas las experiencias, aprender a fomentar una nueva relacion basada en el
respeto, la comunicación, el interés, el crecimiento personal y en conjunto.
Cada persona es diferente y
la intensidad de las sensaciones que descubras dependerán de cada una, de lo
que quieres, de tu disposición, de la magia que encuentres en ese encuentro.
Recuerda que cuando más
buscas a alguien, menos la encuentras; y cuando menos lo esperas, llega quien
te hace vibrar con su presencia y secuestra tus pensamientos.
Puede existir alguien que ya
te gustaba desde hace tiempo, pero de pronto el camino las junta de forma
mágica. La ves y te sonrojas, percibes algo sorprendente, una conexión, un
interés inexplicable, tu mirada se pierde en la de ella, sientes emoción.
Entra en tus pensamientos, te
sorprende, te inquieta, te mueve, te fascina, te gusta, te interesa, te
provoca muchas emociones, te acercas, se acerca, la percibes, se sienten, se
besan y se da un encuentro mágico en el camino de la vida. Te hace suspirar,
su esencia se queda, no hay cuestionamientos, el momento simplemente sucede y
empiezan a compartir sus vidas.
Disfrutas su compañía, te
permites sentir. Deseas volver a verla, piensas en ella, más alla de la
atracción, te interesas en conocerla, en que te conozca, en desarrollar una
comunicación que rompa con el estado de idealización que se puede dar en
muchos casos de enamoramiento.
El amor fluye cuando pasas
del estado de enamoramiento para dar más, para sentir, compartir, descubrir
esa inquietante y maravillosa sensación de verla de nuevo, de compartir, de
abrazarla, de besarla. Estás al pendiente de estar bien, de crecer, de
aprender, de ser mejor persona.
La racionalidad se presenta
cuando estás consciente de que estás en una relacion en donde hay que
construir todos los días la base de lo que puede significar un amor muy
grande.
Recuerda que una relacion es
la expresión de dos vidas que se unen para sumar, para aportar la una a la
otra. No pierdas tu individualidad, comparte el sentimiento, pero no caigas en
la codependencia, no pierdas de vista que para crecer juntas también deben
tener sueños y satisfacciones propias.