¿Estamos cerca del
nacimiento de un movimiento LGBT real?
No lo siento así, lo siento más pulverizado que nunca. No digo
que esté dividida, porque sólo se puede dividir lo que tiene cuerpo y ni
siquiera tenemos una comunidad LGBT. Siento que en los países con mayor
índice de cultura y civismo sí hay movimientos de cierta importancia, sobre
todo en los últimos 18 meses, pero aquí estamos a años luz de eso.
¿Este movimiento
internacional podría permear en México?
Mira, después de lo que pasó con las sociedades de convivencia,
vemos que nada permea.
¿Entonces el
panorama es negativo para el futuro?
No estoy optimista en lo absoluto. No veo cabezas nuevas, no veo
liderazgos ni mucho interés en gestarlos. Hay organizaciones fascistoides,
olimpos apoltronados de burócratas lucrando con las ONG’s y otros que se
inventan una ONG con sólo dos personas, pero no veo muy claro el asunto.
¿Por dónde empezar
a gestar una comunidad LGBT?
No podría dar ninguna respuesta. En mi cabeza no hay respuesta.
¿Entonces nos
quedamos sentados a esperar?
Mientras permanezca el desinterés, mientras siga la frivolidad,
mientras seamos víctimas de la sociedad de consumo y mientras sólo seamos
las reinas de la moda, no veo respuesta. Son escasos los interesados, a la
gente le parece aburrida la lucha por nuestros derechos porque cree que ya los
tiene ganados, cuando no existe nada.
¿Qué está
provocando la desmotivación de la gente LGBT?
Es un reflejo de lo que es el país, porque vemos elecciones donde
vota sólo el 30 por ciento de quienes deben hacerlo. Hay una ignorancia
monumental, apatía, poca educación cívica, desinterés y comodinería.
¿Quiénes lastiman
la gestación de un movimiento LGBT en México?
Todos la estamos lastimando con nuestro apoltronamiento e
ignorancia. Hay villanos de pacotilla y tiranos de aldea que no son más que
eso, pero no vale la pena darles importancia, porque aunque tienen huestes y
cortes de lagartijas, no son más que eso. Cada vez estamos más apoltronados
en esa seudo-tolerancia en la que vivimos, que es muy cómoda pero ficticia.
Pero no podemos
negar ciertos avances...
Mientras no haya una modificación del marco legal, lo que hay son
sólo chusqueses, son limosnitas de tolerancia, eso es todo. Que haya
telenovelas donde dos hombres se toman de la mano no me parece un avance, no
me emociona en lo absoluto, no me parece siquiera interesante. ¡Ay, qué
padre, qué mundanas, todas somos como de Nueva York! No es cierto, mientras
no haya un marco legal, no existe nada. Mientras tú te mueras y tu familia
despoje a tu marido de tus bienes o a la inversa; mientras tú te estés
muriendo y tu novio no pueda ni entrar a verte... ¿De qué estamos hablando?
¿Cómo legalizar
estos derechos si los partidos no nos hacen caso?
Es la pregunta de los 65 mil pesos. Mientras no exista congruencia,
sensatez y una posibilidad real de formar una comunidad LGBT, no se podrá.
Que vayan 80 mil personas al Zócalo (durante la Marcha del Orgullo) no quiere
decir nada, porque no se vuelven a ver en todo el año, porque nunca nace un
poder de eso. No hay apoyo conjunto, sólo hay tolerancias mutuas e
hipocritoides. Urge el relevo generacional en todos los ámbitos, pero de
personas aptas, concientes, inteligentes, preparadas y no frívolas.