SOCIEDAD Y
POLÍTICA
Machismo,
Masculinidad y Homosexualidad Masculina
Por Paty Betancourt /
Acción Guei Violeta
Desde que nacemos nos
enseñan cómo debemos comportarnos como niños. Las expectativas sociales son
claras: los niños deben demostrar su masculinidad con actos de valentía y
fuerza y no demostrar debilidad física ni emocional. ¡¡¡Los niños no
lloran!!!
Esa necesidad de probar
nuestra masculinidad crea ansiedad en todos los hombres y es un desafío que
dura toda la vida. Para las personas que nos sentimos atraídos por personas
de nuestro mismo sexo, este desafío es aun mayor.
Para ocultar esta ansiedad,
muchos desarrollan conductas hiper-masculinas, exageradas. Muchas veces, esos
hombres que se muestran “muy machos" están escondiendo miedos a no
serlo tanto. Son como actores que, sin darse cuenta, tratan de ocultar sus
inseguridades.
En nuestra cultura, mucha
gente ve a los homosexuales como que no somos hombres verdaderos, menos que
hombres u "hombres fallados". Estos sentimientos de inferioridad o
de que hay algo malo o equivocado en nosotros, nos llevan muchas veces a
tratar de conseguir el amor de nuestros familiares siendo "los mejores
niños del mundo".
Esa energía extra que
debemos poner en nuestras relaciones familiares a veces nos hacen los hijos,
nietos y sobrinos preferidos por las mujeres de la familia y no tan preferidos
por los hombres, que se ven de alguna manera intimidados por ver en nosotros
características que quizás no son las esperadas para un
"hombrecito".
En nuestra cultura es
fabuloso ser hombre, pero no lo eres hasta que no lo pruebas. Entre los
latinos, existe mucha confusión entre machismo, masculinidad y
homosexualidad.
Muchas veces, en vez de
entender la homosexualidad por lo que es (una orientación sexual) se le
entiende como una identidad de género. Es decir, se tiene la idea equivocada
de que si eres gay, no eres hombre.
Por eso, muchos hombres que
tienen relaciones con otros hombres no se identifican como homosexuales,
puesto que se sienten muy masculinos. Para no recibir el rechazo familiar,
algunos se casan y forman familias, y cuando pueden se echan "una cana al
aire" con otros hombres.
Tener sexo con otros hombres
les genera mucha ansiedad, que tratan de controlar con el consumo de alcohol o
drogas. El tener sexo en lugares públicos, como plazas o baños, o bajo la
influencia del alcohol, pone a muchos de estos hombres en riesgo de contraer
VIH/sida, puesto que las circunstancias no se prestan para tener sexo más
seguro.
En el ambiente gay es común
escuchar "Soy muy mujer", un poco en broma y un poco en serio. Hay
una confusión muy grande al respecto, porque mucha gente cree que todos los
gays somos transgéneros, un segmento de la comunidad LGBT que son “mujeres
atrapadas en cuerpos de hombres”, que defienden sus derechos con uñas y
garras. Tenemos mucho que aprender de ellas.
A veces necesitamos educar a
la gente y explicarle las diferencias entre gay y transgénero, pero primero
las tenemos que tener muy claras nosotros. Si nosotros las hemos rechazado en
el pasado le invito a explorar sus propios miedos con su propia "parte
femenina".
Las personas que tienen mas
problemas para aceptar a la comunidad transgénero son los hombres
heterosexuales o gays que no se sienten tan seguros de su propia masculinidad.
Cada persona es única con
sus propias definiciones y entendimientos, pero me parece importante aclarar
que se puede ser muy masculino independientemente de la orientación sexual.
La homosexualidad es una
orientación, significa sentirse atraído física y emocionalmente por
personas del mismo sexo. Hay hombres afeminados que no se sienten atraídos
hacia otros hombres. Lamentablemente, nuestra sociedad castiga con violencia
verbal y física a aquellos que no responden a lo culturalmente establecido.
Todos tenemos aspectos
masculinos y femeninos, así que es necesario explorar ambos aspectos, esas
partes que quizás no te hacen sentir tan confortable.
Tratemos de poner menos
interés en lo que van a decir los otros y de sentirnos orgullosos de nosotros
mismos. Nadie puede vivir nuestra vida por nosotros.