Por Alberto Torres /
anodis.com
“¡En esta esquina, la dama
de la Zona Rosa!... ¡En esta otra, Bugambilia, de Aventurera!”, fue la
presentación de las divas que ataviadas con sus mejores galas dieron su mejor
batalla en el cuadrilátero de la primer fiesta de la Unión de Empresarios
LGBT de la ciudad de México (UNEGAY)
Eran las 11 de la noche del
último día de septiembre. Sobre la calle de Niza, a las afueras del
Hyperbar, los reporteros esperaban ansiosos la llegada de Libertad. Adentro ya
se encontraba Tito Vasconcelos, ataviado con un vestido negro y un antifaz de
plumas.
Corrían las apuestas, los
asistentes defendían a su favorito de la lucha “Máscara contra Cabellera”,
programada para la noche. Ya en la madrugada, a la tercera llamada, hicieron
entrada triunfal los contendientes, acompañados de esbeltas dragas para
asistirles en ese combate.
“¡En esta esquina... en
esta otra...!” Fue el prólogo de la pelea en donde cuerpos, uñas, dientes,
pero sobre todo palabras y canciones fueron las principales armas. La hora de
medir fuerzas había llegado, los contendientes estaban preparados para el
encuentro.
“¡Paquita la del Barrio!”
fue el primer golpe que propinó el socio de Cabaré-Tito, en alusión al
vestido de luces color azul que portaba la actriz. “Parece diseño de Mitzy,
aunque seguro no te alcanza el presupuesto”, remató.
“Se te desinflaron,
pobrecita!”, se defendió Libertad señalando los senos postizos de Tito.
“No, querida, mi cirujano no quiso ponerme las ocho que quería”,
respondió el intérprete de “Susy” de la película Danzón, vacunándose
de inmediato del ataque.
“¡Libertad! ¡Libertad!
¡Libertad! ¡Libertad!”, gritaban sus seguidores. “¡Tito! ¡Tito!
¡Tito! ¡Tito! ¡Tito! ¡Tito!”, respondían los del otro bando. Así
siguieron los artistas en su mano a mano, entonando canciones de ayer, hoy y
siempre... clásicas de la música vernácula e ineludibles boleros. Por su
puesto, las perreadas seguirían siendo ingrediente esencial de la contienda.
“Vende caro tu amor,
aventurera”, le espetó la rubia a Vasconcelos, pero el colmillo de “perra,
loba y diabla” del famoso actor fue hincado una vez más en el cuerpo de la
ex Bugambilia, misma que sería el resto de la lucha fuertemente golpeada y
lanzada varias ocasiones fuera del cuadrilátero.
Al final, los adversarios
hicieron una tregua y en acto amistoso manifestaron que será con esa unión y
solidaridad con que la recién constituida Asociación Civil de empresarios y
prestadores de servicios de la comunidad LGBT enfrentará el ataque
conservador de las autoridades.
El evento fue organizado por
la UNEGAY con el propósito de reunir fondos para sus actividades, que van
desde “la defensa de sus intereses, ante diversas autoridades,
instituciones, empresas y personas, en beneficio de la actividad empresarial y
en especial de sus establecimientos”, hasta “establecer los mecanismos de
defensa de los derechos cívicos, mercantiles y laborales de los agremiados”.
Por ahí se dejaron ver los
miembros de la UNEGAY: Jorge de la Rosa, Nicolás Martín del Campo, David
Rangel, Gerry Espinoza, Erick del Aguila, Héctor Hernández, Arturo Coste,
entre otros, y fue evidente la presencia de las empresas Cabaré-Tito,
Homópolis, La Gayta, Lipstick, Free bar, Anodis, E-radio, RolaGay, Bgay
Bproud, Yaoi, entre otras