Por Adolfo Delgadillo
Los homosexuales tienen la
misma dignidad de todas las personas, están llamados a rechazar todo lo que
los destruye como humanos y también tienen la misión cristiana de realizarse
plenamente mediante el bien, la justicia y la verdad, porque también son
hijos de Dios, afirma Mario Ángel Flores, director de la comisión de Cultura
de la Arquidiócesis de México.
En contra de lo que muchos
jerarcas católicos predican, el sacerdote apunta en entrevista con Homópolis
que Cristo redime a todos los seres humanos, incluidos los homosexuales, por
lo que sólo quienes se excluyan a sí mismos podrían quedar al margen de la
redención universal deseada por Dios.
Sobre la propuesta de
establecer lazos legales entre personas del mismo sexo, considera que esta
medida no es necesaria, toda vez que la cercanía y el apoyo mutuo son
suficientes para establecer relaciones sentimentales entre personas del mismo
sexo. Además, rechaza la posibilidad de que las parejas gay adopten hijos,
pues asegura que antes de los derechos de los homosexuales están los derechos
de los niños.
Aunque mantiene una postura
rígida ante la libertad física, emocional, legal, sexual, afectiva y
constitucional de relacionarnos con personas del mismo sexo, este funcionario
eclesiástico expresa conceptos que difícilmente escucharíamos en la voz de
otros líderes de esta iglesia que tradicionalmente ha atacado a nuestra
comunidad LGBT. Por eso, ponemos a disposición de nuestros lectores, esta
entrevista:
¿Qué
es el pecado?
Llamamos pecado a todo aquello que significa desorden y que afecta
la vida y la dignidad del hombre. Es una acción contraria a Dios, quien
quiere nuestro bien y nuestra felicidad. En otras palabras, el pecado es todo
aquello que hace daño a uno y a los demás.
¿Qué
es el amor?
Es la virtud más grande. Es el ideal más alto, es entregar la
vida sin pedir nada a cambio; por lo tanto no debemos confundirlo con
sentimientos superficiales e interesados en los que buscamos nuestro beneficio
propio, sin pensar en la otra persona. A esto habría que llamarlo egoísmo.
El amor construye y el egoísmo destruye. Por eso amar en verdad no es fácil.
¿Qué
piensa la iglesia católica de los homosexuales?
Lo considera una persona con la misma dignidad que todos y cuyos
límites de acción establecidos por la iglesia católica son los mismos para
toda la humanidad. El homosexual también está llamado, como cada hombre y
cada mujer heterosexual, a la plena realización y a la salvación alcanzada
por Cristo. Para la iglesia, el homosexual no está excluido.
¿La
iglesia redime al homosexual?
Es Cristo quien redime a todos, por lo tanto también al
homosexual, y sólo quien se excluya a sí mismo podría quedar al margen de
la redención universal deseada por Dios.
¿Para
la iglesia el homosexual tiene los mismos derechos que el heterosexual?
Más que derechos tenemos que hablar primero de dignidad, desde
donde brotan y se fundamentan los derechos humanos. El hombre y la mujer
tienen la misma dignidad por ser humanos. Desde nuestra visión cristiana,
significa que somos seres hechos a imagen y semejanza de Dios. Más que
criaturas, somos hijos de Dios, hechos con los mismos derechos y también con
las mismas obligaciones, tales como buscar la realización, la felicidad, la
salvación de cada uno y de todos los seres humanos.