Por Augusto Molina
En
el Nombre de Dios fue el título que escogieron en México para la Película
(película con mayúsculas, se lo merece ) Irlandesa, "The
Magdalene Sisters". Esta película escrita y dirigida por Peter
Mullan ("Mi nombre es Joe") relata la triste realidad, (novelada y
yo me atrevería a decir matizada) de cuatro jóvenes mujeres multiabusadas y
sometidas por la tristemente célebre orden de Las Hermanas Magdalenas (Las
Magdalenas Conversas).
Supongo que cambiaron el
nombre original para evitar la censura en México, ya que para no variar el
clero católico protesta cuando se le sacan sus trapitos al sol, en lugar de
pedir perdón como muchos criminales hacen cuando son sorprendidos y exhibidos
ante la sociedad que los condena. Efectivamente, después de golpear, vejar y
explotar a más de 30,000 mujeres, los obispos se indignan y acusan a este
film de "anticatólico", siendo que la jerarquía
católica ha sido más anticristiana que cualquier ateo. La lista no es corta
entre ellos Ersilio Tonini (Cardenal), el Observatorio Romano y Luca
Pellegrini (Padre) del Consejo Pontificio para la Cultura, se han mostrado
"consternados" y algunos hasta provocados por este
filme.
¿Pero qué tiene que ver un
filme que narra cómo eran tratadas y "corregidas" las
"malas mujeres pecadoras" con los hombres Gay?
Absolutamente TODO, esta misma curia Romana es la que se siente con derecho a
condenar las relaciones amorosas de los seres humanos si no están previamente
avaladas por sus dogmas, son los que culpabilizan a todos homosexuales sin
importarles si practican o no su religión y los que presionan al Estado para
que se nos sigan negando nuestros derechos como seres humanos.
Para
quienes deseen conocer un poco (realmente poco) de cómo se las gastan estos
"santos varones" y "piadosas mujeres"
vale la pena ver esta película y reflexionar sobre las semejanzas del
régimen Talibán, tan duramente criticado por Occidente y la piedra angular
de la cultura occidental: la iglesia católica como centro de poder.
Es importante recordar la
cierta relación entre la misoginia (odio a la mujer) y la homofobia (terror y
odio a la homosexualidad).
Por otra parte la jerarquía
católica no recomienda ver esta película actualmente presentada en varios
cines de la "Ciudad de la Esperanza". Esperemos que
esta reflexión filmográfica nos abra un poco los ojos acerca de quién es el
verdadero enemigo.