por Ríos Alcocer
I
Después del sol
Cuando principia el cerco
Que le tiende la lluvia
A mi hondo valle,
Aquí, tan lejos
Del poeta triste,
Nacido en la llanura,
intento el puente
hacia la obscura
catedral sonora:
el corazón en sombras
de T.S. Eliot.
II
Abro tus libros
Y un jardín violeta
Muestra sus sendas
Todas en otoño
Triste y sin sol
Y yo quisiera darte
Mis poemas de agua
Para esa sed extraña
de los tuyos.
III
¡Ay! A veces
la noche va por dentro,
deja de ser el largo
movimiento terrestre,
para volverse
lo obscuro de unos ojos
que acabamos de ver,
un adiós silencioso
a una sombre que fue...
¡Ay! A veces
la noche va por dentro
y no hay amanecer.
IV
Es cierto, los lugares,
Los objetos
Son más fieles,
Más quietos.
Aún están:
Tu puerta y tu ventana,
Pero yo no estoy más.
Los sueños y los barcos
Van de viaje.
Los barcos echan anclas
Pero los sueños no.
V
Alto bosque de estrellas
Sobre el mar de otro bosque
Levanta sus columnas
A sostener la luna
Y el paisaje gravita
En la humedad profunda,
del color de tus ojos.
VI
De aquel insomnio
De mis manos, tejo
El canto de mi flauta
Y aquel dibujo
Que en negro y blanco
Duerme entre la tinta
Y estos versos sin sol
En mi ventana.