Por Cinefilus
Difícilmente se pueden
hallar calificativos para una cinta que de súbito descubre un mundo completo
y complejo, en especial cuando lo hace con un lenguaje directo, sin trabas,
desde la marginación y la violencia.
Eso es La virgen de los
sicarios ...
No es una superproducción al
estilo Hollywood, no tiene efectos especiales, no es una historia complicada,
pero tiene la complicación de la vida, es fuerte, agria, "chistosa"
pro no cómica, nos hace reír con un rictus especial, sin alegría... nos
podemos identificar con sus personajes, pero al mismo tiempo son ajenos,
distantes ¡y tan cercanos!
Fernando Vallejo, un escritor
famoso regresa tras treinta años a su ciudad natal: Medellín, y descubre que
Colombia ya no es la misma. El ha regresado a morir según sus propias
palabras, porque todo aquello que conoció y recuerda está muerto. Y conoce a
"el niño" Alexis. El será su "Virgilio" para este paso
por el infierno, para su tránsito entre la vida y la muerte...
Alexis, un sicario del
cártel, que tiene en su cuenta varias vidas, conduce al escritor maduro a
través del cielo-infierno de Medellín a mediante la violencia y el amor.
Fernando busca a Alexis como
un mero objeto sexual, pero se enamora de él de un plumazo y ambos terminan
siendo una pareja. Fernando tiene dinero para complacer los gustos de Alexis,
"el niño" tiene juventud y conoce esa Colombia que el escritor ha
olvidado.
Entre los dos se establece un
vínculo que se estrecha cada vez más entre los disparos de la Beretta de
Alexis... porque para "el niño" matar es lo normal, lo único que
conoce... desea aparatos de sonido, una tv, pero también una mini Uzi...
Y, entre muertes y besos la
pareja va descubriendo paso a paso ese Medellín donde el cártel lanza fuegos
artificiales, de fiesta nacional, cada vez que introduce un cargamento de
cocaína a los Estados Unidos.
Y, entre la ironía. las
balas y la religiosidad, el drama emerge con la muerte de Alexis mostrando a
Fernando que él no es ajeno al dolor. Sigue en la lista Wilmar, otro sicario
adolescente, y el inevitable final.
Una película para ver, y
meditar...
La cinta fue un escándalo en
Colombia, y acreedora al "Premio del Senado" en Italia, el
realizador, el francés Barbet Schroeder nació en Irán, creció en Colombia,
se formó en Francia y reside en Estados Unidos, el autor de la novela,
Fernando Vallejo es colombiano y vive en México, en el papel de Vallejo está
el actor teatral Germán Jaramillo y en los papeles de Alexis y Wilmar, los
jóvenes amantes del escritor, Juan David Restrepo y Anderson Ballesteros,
quienes no son actores profesionales, sino niños de la calle, sicarios.
Restrepo incluso estuvo en la cárcel.
La virgen de los sicarios es
un excelente ejemplo de cine gay alternativo...