Por Pedro C. Baca
"Si quieres darte un
chapuzón en las playas más lindas del Caribe, tienes que desplazarte al
archipiélago venezolano de Los Roques", sentencia la Corporación de
Agencias de Viajes de la Unión Europea (CAVUE) en su informe correspondiente
al verano 2002, después de evaluar condiciones climáticas, suavidad de la
arena, grado de afectación del ecosistema y claridad del mar en balnearios de
una docena de países, incluyendo a México, Puerto Rico, Bahamas, República
Dominicana y Venezuela.
El Parque Nacional
Archipiélago de Los Roques está localizado a 168 kilómetros de tierra
firme, muy cerca de Aruba y Antillas Holandesas. Fue creado en 1972 y abarca
221,120 hectáreas. Está formado por 42 islotes o cayos y unos 250 bajíos de
arena y arrecifes coralinos en torno a una laguna central. Sus tranquilas
playas parecen albercas.
El origen del archipiélago
se remonta a finales del pleistoceno, cuando comenzaron a elevarse las
barreras de arrecife por el descenso del nivel del mar. Con el tiempo, las
barreras favorecieron la formación de cayos en las áreas internas del
archipiélago. Las formaciones coralíferas poseen fauna muy diversificada,
destaca la presencia de botuto o estrombo gigante (Strombus gigas) y langosta
(Panulirus Aarhus), además de una gran variedad de peces (pargos, barracudas
o meros, entre otros).
Pocas plantas son capaces de
desarrollarse en las islas; destacan las cactáceas y las formaciones de
manglares en las zonas protegidas del oleaje. La avifauna es abundante en el
archipiélago y destacan los pájaros bobos o pingüinos, los alcatraces, las
gaviotas y las garzas. En la época precolombina las islas eran visitadas por
indios procedentes del continente para capturar peces, tortugas marinas y
moluscos. Se han encontrado vasijas y estatuillas que prueban la presencia del
hombre precolombino en la zona.
Las islas fueron visitadas en
1498 por Cristóbal Colón de regreso a la Española (Haití y Dominicana),
tras explorar el litoral venezolano. A principios del siglo XX se inicia la
ocupación permanente por pescadores procedentes de isla Margarita
(actualmente el centro turístico más importante del país), que se
establecieron el la isla Gran Roque. En la actualidad cuenta con 2,000
habitantes dedicados a la pesca artesanal y al turismo.
El parque posee el 98% de las
especies coralinas existentes en el mundo, una de las más importantes
densidades de población de langosta y de caracol no cultivado del mar Caribe.
En el islotes Dosmosquises se alberga un campamento de la Universidad Central
de Venezuela encargado de la preservación, análisis y seguimiento del
ecosistema reinante en el Parque Nacional.
De acuerdo al informe de la
CAVUE: "No hay que viajar a las Maldivas o las islas del pacifico sur,
para disfrutar de paisajes excepcionales. En Los Roques la belleza natural se
mantiene salvaje, sus espectaculares paisajes marinos invitan a descansar y
olvidarse del mundo".
Para conocerlos debes llegar
primero a la capital venezolana, antes de que te atrape alguna manifestación
anti o pro chavista, ve al aeropuerto Santiago Mariño. Ahí salen aviones de
veinte pasajeros rumbo al archipiélago. Si cuentas con más de 2 días para
hacer el paseo, haz el trayecto en una de las modernas lanchas o veleros que
salen del puerto de La Guaira. Varias agencias de viajes caraqueñas organizan
excursiones "full day" (día completo), incluyendo alimentos y
bebidas, o arman paquetes al gusto del cliente.
En la isla Gran Roque puedes
hospedarte en alguna posada atendida por inmigrantes italianos (todas cuentan
con servicios básicos, además de señal de internet en la recepción). Sus
nombres son tan poéticos como Encanto, Dulzura, Eva o Ensueño. No es
gratuito que las pastas sean la especialidad de los restorancitos locales.
También es posible alojarse
en los yates que viajan de una isla a otra. El paquete de 3 días 2 noches con
hospedaje, alimentos y vuelo redondo suma 300 dólares. Afortunadamente el
precio del paseo lo deja fuera del alcance de las chusmas bolivarianas (los
partidarios del gobernante Hugo Chávez).
En el edén venezolano raras
veces llueve y jamás se nubla el sol (la temperatura promedio es de 27 grados
centígrados), pero septiembre es el mes ideal para visitarlo, y es que la
estancia en Venezuela durante esos días te permitirá asistir al certamen de
belleza más glamoroso del mundo, el Miss Venezuela, cuyas finalistas
seguramente figurarán entre las ganadoras de los máximos certámenes
internacionales. Así ha ocurrido en los últimos diez años. Dicen los
venezolanos que la producción de mujeres hermosas es lo único que no ha
contaminado el chavismo.