Considerando que uno de los
principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas es el de la
dignidad e igualdad propias de todos los seres humanos, y que todos los
Estados Miembros se han comprometido a tomar medidas conjunta y separadamente,
en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, para promover y
estimular el respeto universal y efectivo de los derechos humanos y las
libertades fundamentales de todos, sin distinción de raza, sexo, idioma ni
religión,
Considerando que en la
Declaración Universal de Derechos Humanos y en los Pactos internacionales de
derechos humanos se proclaman los principios de no discriminación y de
igualdad ante la ley y el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia,
de religión o de convicciones,
Considerando que el desprecio
y la violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales, en
particular el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia, de
religión o de cualesquiera convicciones, han causado directa o indirectamente
guerras y grandes sufrimientos a la humanidad, especialmente en los casos en
que sirven de medio de injerencia extranjera en los asuntos internos de otros
Estados y equivalen a instigar el odio entre los pueblos y las naciones,
Considerando que la religión
o las convicciones, para quien las profesa, constituyen uno de los elementos
fundamentales de su concepción de la vida y que, por tanto, la libertad de
religión o de convicciones debe ser íntegramente respetada y garantizada,
Considerando que es esencial
promover la comprensión, la tolerancia y el respeto en las cuestiones
relacionadas con la libertad de religión y de convicciones y asegurar que no
se acepte el uso de la religión o las convicciones con fines incompatibles
con la Carta, con otros instrumentos pertinentes de las Naciones Unidas y con
los propósitos y principios de la presente Declaración,
Convencida de que la libertad
de religión o de convicciones debe contribuir también a la realización de
los objetivos de paz mundial, justicia social y amistad entre los pueblos y a
la eliminación de las ideologías o prácticas del colonialismo y de la
discriminación racial,