Persuadida de que todos los
pueblos y todos los grupos humanos, sea cual sea su composición y origen
étnico, contribuyen con arreglo a su propio genio al progreso de las
civilizaciones y de las culturas que, en su pluralidad y gracias a su
interpenetracion, constituyen el patrimonio común de la humanidad,
Confirmando su adhesión a
los principios proclamados por la Carta de las Naciones Unidas y por la
Declaración Universal de Derechos Humanos, así como su voluntad de promover
la aplicación de los Pactos internacionales relativos a los derechos humanos
y de la Declaración sobre el establecimiento de un nuevo orden económico
internacional,
Resuelta a promover asimismo
la aplicación de la Declaración y de la Convención internacional de las
Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación
racial,
Tomando nota de la
Convención internacional para la prevención y la sanción del delito de
genocidio, la Convención internacional sobre la represión y el castigo del
crimen de apartheid y la Convención sobre la imprescriptibilidad de los
crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad,
Recordando también los
instrumentos internacionales ya aprobados por la Unesco, y en particular la
Convención y la Recomendación relativas a la lucha contra las
discriminaciones en la esfera de la enseñanza, la Recomendación relativa a
la situación del personal docente, la Declaración de los principios de la
cooperación cultural internacional, la Recomendación sobre la educación
para la comprensión, la cooperación y la paz internacionales y la educación
relativa a los derechos humanos y las libertades fundamentales, la
Recomendación relativa a la situación de los investigadores científicos y
la Recomendación relativa a la participación y la contribución de las masas
populares en la vida cultural,
Teniendo presente las cuatro
declaraciones sobre el problema de la raza aprobadas por expertos reunidos por
la Unesco,