Por Víctor Eduardo Alverdi
Murrieta
Hoy
en día, existe una clara tendencia a cosificar y catalogar todo aquello que
consideramos objeto de estudio, así por ejemplo, decimos:
Que el sexo es un conjunto de
características físicas que nos determinan como hombres o mujeres;
Que la identidad es la
convicción que tienen las personas acerca de lo que son;
Así, Carl Gustav Jung
(1875-1961); psiquiatra suizo. Discípulo y colaborador de Freud, apuntó:
"El instinto erótico pertenece a la naturaleza original del hombre...
Está relacionado con la más alta forma de espíritu".
Que el género es la
clasificación social de las conductas sexuales que deben tener los seres
humanos, de acuerdo a la moral de una época y cultura determinada;
Que la sexualidad es el
conjunto de condiciones físico-biólogicas, psicológicas, emocionales,
sociales y espirituales relacionadas con la vida sexual de una persona.
Que la diversidad es el
universo existente de un grupo de individuos, en este caso los seres humanos;
Y que los medios de
comunicación son los mecanismos de información e integración de los
individuos a la sociedad en que se desarrollan, con el objeto de que sean
productivos, para si mismos y para los demás.
Sin embargo, debido a los
últimos descubrimientos de la psicología y la psiquiatría, se ha llegado a
la conclusión de que el ser humano, como un organismo vivo, se encuentra en
constante transformación y desarrollo, producto de su condición de ser
dinámico, y debido a que, en última instancia, esta conformado por átomos y
éstos a su vez por protones, electrones y neutrones que se encuentran en
constante movimiento y transformación.
Luego entonces ¿cuál es la
causa de que nos empeñemos en clasificarnos como si fuéramos seres inertes?
Thomas Mann (1875-1955);
escritor alemán opinó: "El cambio de costumbres es el único medio de
que disponemos para mantenernos en vida y rejuvenecernos. Tal es el objetivo
del cambio de aires y de lugar del viaje de recreo".
¿Acaso no nos dice la
psicología que somos seres impredecibles que podemos reaccionar de formas
distintas ante un mismo estímulo?
Habrá muchos que digan que
nos tratan de clasificar, so pretexto de explicarse y explicarnos nuestra
razón de ser en este mundo.
¿Cubrimos en todos los
momentos de nuestras vidas, todos los parámetros de las clasificaciones
existentes?
Christian Friedrich Hebbel
(1813-1863); poeta y autor dramático alemán decía: "Vivo: es decir, me
diferencio de todos los demás".
Jean-Paul Sartre (1905-1980);
filósofo y escritor francés refirió: "Nadie es como otro. Ni mejor ni
peor. Es otro. Y si dos están de acuerdo, es por un malentendido".
Los medios de comunicación,
ante su propia comercialización, han perdido de vista su carácter informador
y no les interesa mas que vender lo que sea más atractivo a las masas,
desorientando a la opinión pública con prejuicios anacrónicos que se han
perpetuado a través de la religión, la ignorancia y la falta de conciencia
de sí mismo.
John Fitzgerald Kennedy
(1917-1963); político estadounidense. Primer presidente católico de su
país, quien ocupó el cargo entre 1961 y 1963, señaló: "Si no podemos
poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar
apto para ellas".
Y Václav Havel (1936);
dramaturgo checo, expresó: Estamos obligados a luchar enérgicamente contra
todos los eventuales gérmenes de odio colectivo.
El Centro Cultural de la
Diversidad Sexual es un recinto de reflexión, en donde todas las personas,
podemos ser copartícipes en la construcción de una identidad humana más
equitativa y justa para todos.