Por Hazel Ygraine Davenporth
Título décimo: Delitos
contra la dignidad de las personas
Capítulo único: Discriminación
Artículo 206. Se impondrán de uno a tres años de prisión y de cincuenta a
doscientos días multa al que, por razón de edad, sexo, embarazo, estado
civil, raza, precedencia étnica, idioma, religión, ideología, orientación
sexual, color de piel, nacionalidad, origen o posición social, trabajo o
profesión, posición económica, características físicas, discapacidad o
estado de salud: Provoque o incite al
odio o a la violencia...
"CÓDIGO PENAL PARA EL DISTRITO FEDERAL"
Adentro
del automóvil, el hombre moreno tiembla por el frío, da vueltas a un objeto
de metal que resbala entre sus dedos, y mira con interés y desesperación
hacia la salida de la estación del Metro. En espera de que alguien
aparezca... Lejos de donde el joven ajusta los ojos para lanzarse sobre la
persona que necesita pero que no conoce, figuras humanas, rostros sucios,
morenos, indígenas algunos, viejos otros, todos con la imagen que puedes
encontrar en una colonia popular. Se estampan violentamente sobre los
monitores de millones de televisores de esta ciudad.
- Personaje 1: "Este
reloj se lo chin... a un pen... allá por la Cuauhtemoc."
- Personaje 2: "Esta
cadena se la chin... a una viejita allá por la Catedral" ...
Para la dirigencia del PRI en
el Distrito Federal, que patrocina estos spots, representan una propuesta para
retomar el gobierno de la capital, ladrones asaltantes que presumen sus "hazañas"
y dan las "gracias" a la administración del perredista
Andrés Manuel López Obrador por "dejarlos trabajar"
Nuevamente, ahora por
televisión, el PRI apuesta a la falta de memoria del pueblo, y pretende
desviar la atención del símbolo que liga con el antivalor de la Corrupción
al Partido, que ha engendrado a políticos como Carlos Salinas de Gortari,
Ernesto Zedillo, Luis Echeverria y otros. El nuevo icono de corrupción,
según el PRI local, es el hombre pobre, desempleado, con cabello largo,
sucio, indígena, habitante del sustrato social en ciudades perdidas, colonias
populares....
Otra Obra Maestra de su
ingeniería política es presumida cuando jóvenes de apariencia pobre cargan
una camioneta de lujo con aparatos, se burlan de unos policías en bicicleta
y, en el encuadre final, se pasan una pistola aparentemente cargada y lista
pasa disparar. Obviamente, el spot publicitario se dirige a la población
económicamente favorecida, empresarios tal vez, quienes son propietarios de
lujosas camionetas y que no se distinguen especialmente por ser muy
resistentes a la discriminación indígena por ejemplo. Adentro de la
estación del Metro, una mujer madura, de tal vez unos cincuenta años, logra
sentarse en un asiento individual, y, con la vista preocupada, aprieta una
bolsa grande y estorbosa, mientras cuenta con desesperación las estaciones
que faltan para llegar a Garibaldi. No deja de pensar en los spots que el PRI
proyecta durante la tarde, cuando va a comer a una fonda donde tienen la
televisión encendida, cada vez que las puertas se abren y alguien moreno se
acerca, pero respira con alivio y un sentimiento se seguridad cada vez que un
hombre de traje y corbata se para junto a ella, entonces puede aflojar un poco
las manos que aprietan contra si su pesada bolsa ...
Frente a una pantalla
televisiva de plasma, muy lejos de ahí, en una lujosa sala, una figura de
rasgos europeos, bien alimentada, con ropas de diseñador, se debe regocijar
mientras recibe un martíni de la mano de un sirviente físicamente muy
parecido a los jóvenes asaltantes con los que su partido, el PRI busca un
voto de castigo en el DF contra el PRD.
Esa persona bien podría ser el esqueleto en el armario del PRI capitalino, el
último regente del DF, quien perdió el gobierno del DF ante el PRD: