Renée era una persona
profundamente infeliz antes de su reasignación, en vano buscó equilibrio
tratando de adaptarse a la sociedad en un rol masculino tradicional y
seguramente depositó todas sus esperanzas en el cambio. Su reasignación fue
en 1975 y en 1999, 24 años después se arrepiente de su decisión. Si se
arrepiente ¿quiere decir que hubiera sido más feliz si no lo hubiera hecho?
Francamente lo dudo, su vida estaba deshecha, y aunque hubiese tomado todas
las drogas que menciona, o la hubiesen encerrado, como también sugiere, no
creo que habría sido más feliz. ¿Qué ocurrió entonces? Supongamos que
Renée no sea psicótica, y que auténticamente sea transexual, lo cual es lo
más probable, entonces simplemente la reasignación no llenó sus
expectativas. No sabemos a ciencia cierta cuales hayan sido exactamente estas
expectativas, pero si sabemos que no es pobre, que siguió en la medicina, en
el deporte, y que consiguió fama y respeto. Esto es más de lo que mucha
gente tiene, sin embargo algo no salió bien.
Alguien dijo "Las
desgracias tienen un tamaño inversamente proporcional a nuestra capacidad
para soportarlas" esto es, que si nuestra capacidad de resistir es mucha,
la desgracia o el padecimiento serán menores. Hay personas que lloran porque
se rompieron una uña, hay otras que sonríen después de una amputación. A
esto se le llama "capacidad de adaptación" y en el caso de
expectativas incumplidas "tolerancia a la frustración" Esto es, en
mi humilde opinión, el problema más serio en el proceso de reasignación,
los problemas de adaptación y de ilusiones no realizadas. De nuestra
capacidad de adaptación dependerá el éxito en nuestra reinserción social,
probablemente adaptarnos a un trabajo diferente o relacionarnos con otro tipo
de personas, son solo algunos de los muchos retos que exigirán de nosotros
una amplia capacidad de adaptación. Esperar que el mundo se adapte a nosotros
y no nosotros al mundo solo traerá marginación y fantasías enfermizas. La
tolerancia a la frustración es un hueso aun más duro de roer, a nadie y
quizás menos a personas transexuales, les sale todo como lo tenían planeado.
Siempre habrá cambios, metas que no se cumplieron y otras nuevas que no
estaban previstas pero que habrá que cumplir, una vez más habremos de
adaptarnos eficientemente, tolerar los fracasos y acometer nuevamente para
lograr lo que anhelamos.
En el caso de Renée, me queda claro que las
expectativas no realizadas fueron lo que la han empujado a sus desafortunados
comentarios, no fue su físico ni el hecho de que empezó ya en la madurez su
proceso, sino que hubo ilusiones no cumplidas, desgraciadamente la vida no es
perfecta. "El que se enoja pierde" dice un refrán, y hay otro que
me gusta más y que aprendí de la escritora inglesa Jan Morris "Si la
vida te da un limón, hazte una limonada". Desarrollemos nuestra
capacidad de adaptarnos, de tolerar las frustraciones, y habremos obtenido el
arma más valiosa para nuestra travesía.