Es una dicotomía que se
repite, es un error que muchos se empeñan en perpetuar: el error, que la
gente gay es "delicada", "tímida"... de "mírame y
no me toques"... la dicotomía consiste en que los extremos se tocan.
Bueno, algunos bugas se desgarrarían las vestiduras si conocieran un poco de
historia.
Por ejemplo que algunos de
los militares más renombrados, conquistadores viriles de la antigüedad eran
del gremio gay... que tal "detalle" no tuvo nada que ver con el
hecho de que hayan realizado grandes conquistas.
En el caso de algunos, que
hayan creado la grandeza de imperios, o los hayan perpetuado, esto fue notorio
en especial en el mundo grecolatino clásico y un poco más allá. Y la razón
es simple, antes de que las gazmoñerías judeocristianas llegaran a
"dominar" el mundo la gente era hedonista, esto es tenía la
agradable costumbre de pasársela bien... y nadie objetaba tal cosa,
simplemente era lo más natural y por lo tanto se aceptaba como algo inherente
a la vida.
Así personajes como
Alejandro el Magno, conquistador del imperio más grande de su época, Julio
Cesar, creador de la fortaleza romana, conquistador, dictador, estratega,
Adriano, emperador, regulador del vasto imperio romano, constructor y
artista... todos ellos y muchos otros fueron homosexuales.
Todos ellos prefirieron a su
propio sexo para las relaciones más profundas y duraderas e incluso
inmortalizaron a sus compañeros dándoles su nombre a ciudades, tal es el
caso de Adriano que hizo construir la ciudad de Antioquía como un recuerdo
imperecedero a la muerte de su joven amante Antioco...
Alejandro Magno, pequeño de
cuerpo y enorme en empuje, prefería a su cuerpo de élite los compañeros a
cualquier otro placer que pudiera ofrecerle sus conquistas y vasallos.
Julio Cesar (quien nunca fue
rey de Roma, pero cuyo nombre fue tomado por los siguientes reyes, llamados
efumísticamente emperadores, como un símbolo de grandeza) tuvo varios
amantes, entre ellos el famoso Marco Antonio, el mismo que murió luego con
Cleopatra, la cual, por cierto, también fue amante de Cesar y le dio un hijo
de destino trágico: Cesarion.