VEINTICINCO PALABRAS
INDISPENSABLES
© Equipo de Argumentación
Pública Guei, 2003.
Coordinación:
Francisco Javier Lagunes Gaitán
Colaboración:
Homero Arriaga y Rubén Del Valle
Apartado postal #7-1372, 06702 México, DF.
extravioleta@yahoo.com.mx
Tel./fax: 5379.1762
AFEMINADO.
Si un hombre no cumple con las convenciones establecidas de modismos para su
género, es común que sea percibido como afeminado. Ciertas maneras, forma de
hablar o comportarse (exhibir modales demasiado cuidadosos, rehuir los juegos
físicos violentos o de equipo, expresar abiertamente los sentimientos, no ser
competitivo ni agresivo, por ejemplo) determinan que se señale así a un
hombre. Algunos estudios han encontrado que un 50% de los individuos
señalados como afeminados tienen una orientación heterosexual de su deseo
erótico, mientras que en el otro 50% sería homosexual o bisexual.
BISEXUAL.
Referente al deseo, prácticas eróticas y vínculos eróticos y afectivos que
una persona establece con personas de ambos sexos. Una persona de orientación
bisexual puede seleccionar a su pareja independientemente del tipo de
genitales que tenga. La bisexualidad sí puede darnos identidad personal, pero
prácticamente no existe, en este momento histórico de México, como una
identidad colectiva. La mayoría de la gente que se define como bisexual
divide su tiempo de convivencia social y encuentro erótico entre los ámbitos
homosexuales y los heterosexuales.
CLÓSET.
Salir del clóset significa revelarse como homosexual, transgénero, u otra
categoría estigmatizada ante cierto círculo de personas. Discriminaciones
laborales aparte, para la gente LGBT generalmente es más fácil revelarse
como tal ante los compañeros de escuela o trabajo. La revelación ante la
propia familia es una tarea frecuentemente pospuesta. Piénsalo por un
momento, ¿cómo decirle a quienes más quieres en la vida que perteneces a
una categoría que ellos siempre te han dicho que es "lo peor" de la
vida? Es un derecho humano internacionalmente reconocido el no dar
información que pueda ser usada en nuestra contra. Algunas corriente del
movimiento guei consideran que la salida del clóset y la visibilidad son los
únicos asuntos que definen la lucha guei. Otras corrientes consideran que lo
más importante para la gente guei es auto aceptarse y construir vínculos
colaborativos, y dejan la salida del clóset como una simple decisión
individual.
COLECTIVO
LGBT. Término recomendado para
designar colectivamente a las poblaciones estigmatizadas y discriminadas por
su identidad y expresión sexuales y genéricas. Pese a su absoluta
diversidad, es necesaria una etiqueta colectiva semejante para reivindicar
política y públicamente los derechos colectivos de estos sectores
poblacionales. Esta es una etiqueta que no busca estandarizar.
COMUNIDAD
GAY. "¿Cuál comunidad?"
Esta es la frecuente exclamación escéptica que se escucha entre la gente
guei cuando alguien apela a la colectividad guei. La homosexualidad (y su auto
aceptación positiva, la gueidad) se presenta de manera transversal en nuestra
sociedad: en todas las clases sociales, profesiones, familias integradas o
desintegradas, todas las religiones, e incluso en todas las corrientes
políticas. En urbanismo, una comunidad implica vecindad y, lo que es más
importante, comunidad de creencias, o instituciones. Una comunidad urbana
sólo puede darse con cierta homogeneidad social. Si hubiera una colonia
predominantemente escogida por gente guei para vivir, nunca podría
proclamarse como "la comunidad guei", ya que sería necesariamente
excluyente de los gueis más pobres, y no sería tal vez tan atractiva para
los gueis de clase más alta. Un mercado de servicios recreativos relacionados
con el estilo de vida no forma automáticamente una comunidad. Dos lemas
clásicos del movimiento de liberación guei arrojan luz sobre esta cuestión:
"Nuestra riqueza es nuestra diversidad" y "Estamos en todas
partes". Asumirse guei no implica necesariamente usar determinadas marcas
de ropa, adoptar determinadas convicciones políticas, ni siquiera muchas
veces compartir las prácticas o los gustos sexuales más populares entre la
gente guei. Es contraproducente muchas veces utilizar convencionalmente la
etiqueta de comunidad al referirse a determinadas poblaciones, ya que a veces
se interpreta como si se tratara de una hermandad o secta secreta que
supuestamente pugnaría por privilegios ilegítimos. En su apabullante
mayoría, el movimiento LGBT no propone la creación de zonas liberadas
excluyentes, sino que impulsa la construcción de una ciudadanía democrática
pluralista y la vigencia de un estado de derecho plenamente incluyente. Las
identidades estigmatizadas (guei, lesbiana, homosexual, travesti,
transgénero) no son inevitablemente fatalidades irrevocables, sino que pueden
también convertirse en una herramienta de la integración social y cívica.
Desde una perspectiva humanista, podría tener muchos beneficios para todas y
todos cuestionar las etiquetas que pretenden uniformarnos. Cada cual debe
encontrar su propio camino hacia la felicidad. Todos debemos definir
individualmente hasta qué punto nos sirven apropiadamente las recetas
tradicionales para alcanzar la felicidad. Por eso el lema de la XXV Marcha del
Orgullo LGBT de la Ciudad de México es: ¡Vivan todas las formas de
felicidad!