Por Marissa Pérez Aranda
Una interesante mezcla de
opiniones infantiles sobre la situación del país, una visión de 10 años de
vida sobre lo que significa la guerra, vocecillas de rechazo a la pornografía
en Internet pronunciadas mientras se resbalaban por la solemne curul del
Congreso de la Unión, fueron parte del Primer Parlamento de Niñas y Niños
de México.
Hay varios puntos
interesantes a rescatar luego de la realización de este Primer Parlamento de
Niños y Niñas de México. El primero es que los niños solicitaron leyes que
ya están hechas, lo cual lleva a su vez a otro punto: las dictaron porque no
saben que existen, cosa que nadie tuvo valor de decirles, porque nadie es
capaz de responder la pregunta lógica: ¿si ya existen por qué no se
cumplen?
Este Primer Parlamento
organizado por el Congreso de la Unión y la Secretaría de Educación
Pública, reunió a 300 niños de toda la República, quienes trabajaron
durante varios días a marchas forzadas para poder hacer recomendaciones que
le dijeron a las claras, a Santiago Creel Miranda, Secretario de Gobernación,
durante su última sesión plenaria.
Y es que la ventaja de ser un
niño -o niña- de 10 años parado frente a la tribuna, es que no se suelen
tener pelos en la lengua. Así, un legislador infantil de Chiapas le dijo al
Secretario: hágame usted el favor de construirle salones a mi escuela porque
los que tenemos se están cayendo, con el consecuente rubor del aludido.
Los legisladores infantiles
decidieron que no quieren programas de televisión obscenos porque se sienten
agredidos: "Somos niños, no nos interesan los programas de doble sentido
porque ni les entendemos, ni nos importa entenderles". Quieren programas
de televisión educativos "pero que no aburran, ¿acaso nadie sabe hacer
televisión educativa que no sea aburrida?".
Están a favor de la paz y
desean que los legisladores adultos continúen en esa postura, buscan que los
niños con capacidades diferentes tengan igualdad de oportunidades en las
escuelas y les gustaría que los padres y madres analfabetas aprendan a leer y
escribir.
Recomiendan además promover
programas de comunicación entre padres e hijos y el descuento del 10% de las
ganancias de las personas que obtengan más de 50 mil pesos de ingresos al
mes, a fin de crear empleos y evitar con esto, problemas como migración, que
afirman, solamente separa a las familias y a los padres de sus hijos.
Hacen falta, dicen, más
servicios de salud con médicos especialistas en zonas rurales y que cada
municipio de la República tenga su planta recicladora de basura y agua,
porque están cansados de tanta basura y agua contaminada: "Si los
adultos siguen así, no nos van a dejar planeta".
Están en desacuerdo de que
los padres que maltratan a los hijos sean castigados, quieren que en lugar de
un castigo, se les dé un tratamiento sicológico, tanto a ellos como a
quienes sufren el maltrato, con el objetivo de volver a integrar a la familia.
Una petición digna de llamar
la atención, fue que los niños quieren una ley que obligue a los padres a
jugar con sus hijos luego de su jornada laboral.