Por Isabel Medina Rojas.
La piratería es uno de los
delitos graves que afecta la economía de nuestro país, es un negocio
multinacional, una industria paralela que mueve enormes recursos económicos,
humanos y tecnológicos.
"Es una vasta red de
delincuencia organizada, que rebasa los esfuerzos de las autoridades, muestra
de ello es, que de los 600 mil millones de dólares que representa el Producto
Interno Bruto del país, la economía ilegal tiene una participación del 19
por ciento, equivalente a 14 mil millones de dólares, de los cuales entre el
6 y 7 por ciento corresponde únicamente a la piratería", advirtió Juan
Manuel Arriaga, Presidente de la Canaco-DF....
Este delito se da en la
reproducción de discos compactos de música, dvd, ropa, zapatos, software,
incluso en medicamentos y libros. Es una práctica común que se da en varios
países y en mayor cantidad en Centro y Sudamérica.
Desde hace algunos años,
editores de Best Sellers, libros técnicos y de autoayuda han visto cómo, a
la par de la distribución legal de sus publicaciones, existe un canal
autónomo e ilegal que ofrece los mismos productos reproducidos sin licencia
ni permiso: las ediciones pirata.
México no ha sido la
excepción, se tienen identificados tres grandes tipos que abastecen el
mercado ilegal de libros: las ediciones pirata, la reprografía y el robo de
libros.
Este delito no solo afecta a
las industrias, también afecta a los creadores que no reciben sus
regalías.....
Gonzalo Araico Montes de Oca,
Presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana,
(CANIEM), declaro en entrevista que "la piratería afecta a la Industria
Editorial en un 10 por ciento de su producción, es decir, hablamos de 10
millones de ejemplares, de cien pesos, que equivaldría a cien millones de
pesos, que no solo afecta a los editores, también los derechos patrimoniales
de los escritores, lo que significa el 50 por ciento de la producción total
en América Latina."
Precisó que por este
fenómeno, los creadores pierden alrededor de 110 millones de pesos y los
editores y libreros unos mil 200 millones de pesos al año.
Dijo que estos libros piratas
o clonados, salen de plantas de artes gráficas, que producen copias que no se
pueden detectar fácilmente porque están tan bien hechas y nítidas que el
cliente ni lo nota, y menos, cuando cuestan la mitad de lo que valen en
librerías.
Indicó que algunos títulos
que se han detectado en piratería son los Bets Sellers, como la zaga de Harry
Potter, La Jefa, la serie El caballo de Troya, Los hornos de Hitler, obras de
autoayuda y también algunos de corte técnico como el álgebra de Baldor, a
las cuales incluso falsifican el holograma para garantizar su legalidad.
Gonzalo Araico, mencionó que
"el proceso, o quizás el avance de la tecnología sea un factor
determinante en este fenómeno porque con sólo comprar un libro de la
edición legal y tener acceso a un equipo básico de computación y un
programa de autoedición es posible generar libros ilegales en complicidad con
algunos impresores que, por desconocimiento o con él, realizan tirajes de
calidad inferior."
Citando una nota aparecida en
Editores, informativo mensual de la CANIEM de octubre de 2002, menciona que
"en algunas ocasiones, quienes se dedican a la reproducción ilegal de
libros tienen contactos en los canales de distribución, de tal manera que
cuentan con información suficiente sobre los libros que generan ventas
importantes, así como conocimientos sobre las temporadas de venta.
señala que éstos
delincuentes que producen los libros piratas van modificando el tipo de libros
según la época del año, de manera que en agosto y septiembre reproducen
libros de texto, mientras en noviembre y diciembre libros de interés
general".
Otra vertiente de la
piratería es el fotocopiado.
El Presidente de la CANIEM,
Gonzalo Araico Montes de Oca, considero que "el fotocopiado causa mayor
pérdida que la piratería de industria, porque se habla de entre cinco mil
millones y seis mil millones de fotocopias al año, y esto si lo llevamos a
nivel libro de un promedio de 250 páginas, estaríamos hablando de casi 30
millones de ejemplares".
Explicó que "si sumamos
los 10 millones de piratería industrial, más los 30 millones de libros
fotocopiados, estamos hablando de 40 millones de ejemplares, que representan
el 40% de la producción editorial privada, (números) que son bastante
elevados", precisó.