La ley mexicana en muy clara al
reconocer que sus integrantes deben ser tratados como iguales (artículos 1º. Y
4º. Constitucionales), sin embargo, la población GLBTT ha sido objeto de
agresiones y violación de derechos humanos y civiles por el simple hecho de
asumir abiertamente nuestra identidad.
Este evento es una oportunidad
para demostrar que no pedimos igualdad, sino que la ejercemos, y para decirle a
las autoridades que tienen la obligación de tratarnos con dignidad y respeto, y
de velar porque sea así en todos los ámbitos de la sociedad. El estado
constitucional así lo exige.
En el DF, el artículo 206 del
Código Penal del Distrito Federal tipifica como delito la discriminación,
incluida aquella por orientación sexual, así como la promoción del odio y la
violencia. El Distrito Federal, Aguascalientes y Chiapas ya prohibieron la
discriminación. No puede seguir habiendo mexican@s de primera y de segunda, la
protección contra la discriminación debe extenderse efectivamente a toda la
población de nuestro país. Las leyes local y federal contra la discriminación
son un paso muy importante en la dirección correcta. Pero las leyes sólo
pueden hacerse efectivas cuando exigimos su cumplimiento.