Por Hazel Ygraine Davenporth
Las similitudes entre el
Padre Ubu (personaje de pesadilla arrojado por la mente de Alfred Jarry,
estrenado en teatro en 1896) y el presidente de Estados Unidos, George W.
Bush, podrían tener varios niveles de lectura, sin embargo, el que interesa
es su voraz apetito por la riqueza ajena y su soberbia de pasar por encima de
todo para conseguirla, aún por encima del crimen, como lo ha demostrado con
los asesinatos que comete en estos momentos en Irak.
Ambos, tanto Ubu, como el
mandatario fabricante de las peores armas de destrucción masiva, parecen
personajes de una grotesca farsa sobre los alcances el poder, de un individuo
motivado por la autocomplacencia, por una masturbatoria del ego, en la que se
busca la autoredención con la sangre del mas débil.
Así, Ubush, en los meses que
lleva como presidente, al que llegó a través de una ingeniería electoral
solo antes vista durante el crepúsculo del PRI (el voto final que lo llevó a
la presidencia partió de Florida, donde su hermano Jeb es gobernador), ha
pasado por encima de una de las luchas mas intensas de la historia de Estados
Unidos, la simpatía del mundo.
"Fear will keep the
local systems in line"
(El Miedo conservará alineados a los sistemas (políticos) locales)
-Grand Moff Tarkin a Darth Vader en Star Wars, de George Lucas.
En Star Wars, la afirmación
del tirano interpretado por Peter Cushing al Oscuro Señor del Sith es dicha
después de que este decide destruir el planeta Alderaan para demostrar el
poder de la "Estrella de la Muerte", el arma mas poderosa de la
galaxia, según la fantasiosa imaginación del George Lucas setentero.
La imaginación del otro
George (Lucas también, pero no de apellido, como lo ha demostrado) fue casi
plagiaria, cuando su gobierno anunció que utilizaría contra el pueblo
iraquí la mas temible bomba hecha por el hombre: la "Madre de Todas las
Bombas" (MOAB).
Así, jugando a ser un
híbrido de tirano starwarsiano, nuestro Ubush lanza su advertencia a las
otras naciones del mundo árabe "Fear will keep the local systems in
line".
Moderno Zelig (aquél
encantador personaje de Woody Allen que cambiaba constantemente de
personalidad), nuestro ahora Grand Moff Ubush ha logrado transformarse
también en el hombre mas odiado del mundo, no le ha costado mucho trabajo
destruir al mundo, sino que "puede" hacerlo cuando, como y donde
quiera.
El saldo: el descrédito de
la Organización de las Naciones Unidas, organismo considerado antes de esta
parodia de guerra como la mayor aportación de Estados Unidos a la paz mundial
después de la masacre de civiles que hizo con sus bombas atómicas en
Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial.
¿Qué puede entenderse en las palabras de Ubush a cuadro televisivo cuando
justificó el ataque a Irak en contra del Consejo de Seguridad de la ONU, al
afirmar que el organismo "No había estado a la altura" del
problema, de la amenaza que representa Irak y sus "armas masivas" no
encontradas por los inspectores de Naciones Unidas?
Koffi Annan, actual
Secretario General de la ONU, apenas puede diferenciarse del universo de
muppets en una Plaza Sésamo gubernamental, cuando anuncia que se
entrevistará con la principal asesora de Ubush, Condoleezza Rice, para
analizar cuál es el papel del organismo después del rechazo del mandatario
estadounidense.